Que jamás se nos olvide que los que han pegado a los niños que llevaban la camiseta de España en el País Vasco y los que han destruido el mural de Ferran Torres en Cataluña son los socios del PSOE y de Pedro Sánchez.
Esa gentuza son los aliados del PSOE.
Bilbao, ese lugar donde si vas con tus hijos pequeños por la calle con la camiseta de España, unos delincuentes te persiguen e intentan entrar en tu casa. Pero ETA no existe, eh, fascistas.
Los domingos, Ferran Torres llegaba a la residencia del Valencia y se encerraba en su cuarto a llorar.
Tenía trece años. Sus padres se habían separado. Él vivía de lunes a sábado en la cantera del Valencia, entrenando para ser futbolista, y el domingo cuando llegaba el momento de despedirse de su familia y volver, algo se rompía por dentro que no sabía cómo manejar.
"Fue un shock para mí. No supe cómo afrontarlo y me daba vergüenza contarlo. Los domingos solo lloraba", admitió Ferran años después con una honestidad que en el fútbol no es habitual. No era la presión del entrenamiento. Era la soledad de un adolescente que había elegido un sueño y estaba pagando un precio que nadie le había explicado bien.
Lo que hizo con ese dolor es lo que define la historia. No lo escondió indefinidamente, no lo enterró bajo los goles. Cuando lo necesitó, fue al psicólogo. Lo dijo públicamente, sin disculparse. "Hay que cuidar la salud mental igual que el cuerpo." En 2026, con 25 años, eso todavía no es lo habitual en el vestuario del fútbol profesional.
El 19 de julio marcó el gol que dio a España el Mundial en el minuto 106. El chico que lloraba los domingos en una residencia de Valencia terminó marcando el gol más importante del fútbol español en dieciséis años.
"El fútbol me salvó muchas veces", ha dicho. Pero la impresión que da su historia es que también se salvó él a sí mismo, en esos domingos en que nadie lo veía, eligiendo cada semana volver.
La izquierda lleva días rabiosa por la gorra de Ferran Torres…
pues si tanto les molesta, vamos a hacerla VIRAL 💥
Que todo el mundo vea el mensaje:
🇪🇸 MAKE SPAIN GREAT AGAIN 🇪🇸
RT si estás con Ferran y con una España orgullosa de sí misma.
#MakeSpainGreatAgain #FerranTorres #España
Veo que los de siempre están intentando linchar a @FerranTorres20 por sentirse muy español, llevar una cruz y ponerse una gorra.
Son los mismos que defienden a Otegi, se ponen camisetas de la URSS y llaman comandante a Chávez.
Todo mi apoyo a Ferrán, crack, 🇪🇸🇪🇸💪💪
Se llama Ferran Torres, sus padres no cruzaron un desierto ni saltaron ilegalmente la valla de Melilla. Tampoco se pinta las uñas. Es blanco de origen español, católico, luce la bandera de España con orgullo y ha humillado a todo el rojerio con una gorra.
En octubre de 2011, Luis de la Fuente fue despedido del Deportivo Alavés después de nueve jornadas. Las llamadas dejaron de llegar. Pasó dieciocho meses sin trabajo.
Siguió yendo al mismo bar a desayunar. Siguió leyendo el periódico. Un día de 2013 encontró un anuncio pequeño en las páginas de deportes: la Real Federación Española de Fútbol buscaba entrenador para sus categorías inferiores. Llamó a Iñaki Sáez, antiguo seleccionador, que lo conocía. Mandó el currículum. Esperó.
La Federación le ofreció el puesto. El contrato duraba tres meses. La misión: clasificar a la sub-19 para el Europeo de Lituania. Sin garantías más allá de eso. De la Fuente firmó el 1 de mayo de 2013.
Lo que vino después fue un trabajo invisible. Campos juveniles, contratos cortos, categorías que nadie sigue. En 2015 ganó el Europeo sub-19 con un equipo que incluía a Rodri, Mikel Merino y Unai Simón. Luego la sub-21. Luego la absoluta. El 19 de julio de 2026, en el MetLife Stadium de Nueva York, levantó la Copa del Mundo.
Trece años después del anuncio en el periódico.
La carrera de De la Fuente no tiene la narrativa habitual del crack que triunfa: no dirigió al Madrid ni al Barça, no pasó por ningún gigante europeo, no tuvo un momento de revelación brillante que el mundo aplaudiera. Tuvo dieciocho meses sin llamadas, un anuncio pequeño, un contrato de tres meses y la decisión de presentarse.
🔴 Ferran Torres y su gorra se han hecho vírales durante la celebración del Mundial en Madrid: “Make Spain Great Again” (hacer grande España otra vez)
RETUITEA si este hombre TAMBIÉN TE REPRESENTA
Naces en un pueblo de l’Horta; tu padre es electricista; eliges el balón; entrenas mañana, tarde y noche desde los seis años; te sacrificas; creces como deportista; juegas en Primera; te ganas un dinero; lo inviertes; llegas a la selección; marcas el gol que nos convierte en Campeones del Mundo…
… y dos días después te sale un zurdo que ni fue capaz de terminar la carrera ni ha trabajado un solo día fuera de la política y te llama “especulador”.
Y luego os preguntáis por qué media España os odia, y la otra media os desprecia.
En 2010 Holanda fue igual de dura o más que Argentina. También acabó con 10. Al finalizar el partido, le hicieron el pasillo a España. Esa es la diferencia entre ser canchero, duro, fuerte... y ser una banda de matones miserables. Por si alguien no lo tiene claro.