Cada caída es un aprendizaje. Cada incomodidad es una señal. Cada rechazo es una protección. La vida nos da señales y busca guiarnos hacia donde tenemos que estar. Respira hondo, confía y sigue adelante.
Una de las mejores lecciones de vida es no forzar nada: ni conversaciones, ni amistades, ni atención, ni amor. Lo que tiene que fluir, fluye. Y lo que no, se deja ir.
Soy una persona muy observadora, así que si, si escuché, si lo vi, si me di cuenta, si capté, si lo noté, si lo presentí, si supe lo que pasaba, si lo vi venir... solo decidí quedarme en silencio.
En la mesa de esta Navidad faltará tu risa y tu abrazo, pero no tu esencia. Te llevamos en el corazón, porque el amor verdadero nunca se va. Feliz Navidad, donde quiera que estés.
No tienes ninguna obligación de ser la misma persona que fuiste hace un año, o hace 6 meses, ni siquiera la semana pasada. Tienes el derecho de crecer como persona, de hacer cambios que mejoren tu vida. ♥️
Ten tanta confianza en quién eres que estés dispuesto a comer solo, dormir solo, hacer el trabajo de sanación interior y florecer sin aprobación. Recuerda lo lejos que has llegado. Siempre eres más fuerte de lo que crees que eres.