@albertpaulino4 Claro que con esas naranjas es que se hacía los jugos, ya hay menos por una plaga que ha acabado con la mayoría de cítricos del país. Se ha diversificado el cultivo, ahora hay coco, guanábana, chinola, etc. Aunque también creo que se le compraba a suplidores de otras partes.
@EdesurRD Y no piensan por lo menos decir que pasa con la luz de Villa Altagracia? Desde las 3:00 p.m., sin energía eléctrica.
Por favor no jueguen con la paciencia de un pueblo.
#Edesur
🇺🇸🇻🇪 | AHORA - MADURO CAPTURADO: Trump a Fox News: "Militares de verdad me dijeron que ningún otro país del mundo puede hacer semejante maniobra.
Lo vi como si estuviera viendo un programa de televisión.
Fue algo increíble".
@tornicleto2 Torni, qué pasa? Eres muy inteligente hermano, dudas del poder militar de USA?
Ahí no se juega, Estados Unidos siempre supo todos los movimientos de Maduro.
La presencia —o ausencia— de la figura paterna sí deja huella en el cerebro de una niña. No porque sin papá esté “rota”, sino porque cuando hay un papá presente y afectivo, el cerebro se fortalece de una forma muy específica.
Cada vez que un papá abraza a su hija, el cerebro de la niña libera oxitocina, la hormona del apego y la seguridad. Ese abrazo le manda un mensaje profundo al sistema nervioso: “Estoy a salvo. Soy valiosa. Puedo confiar.”
Cuando esos abrazos faltan, muchas niñas aprenden a protegerse solas demasiado pronto. No siempre lo dicen. No siempre se nota. Pero el cuerpo y el cerebro lo registran.
Con abrazos constantes, el estrés baja, el miedo se regula y el cerebro aprende a sentirse en calma. Una niña que se siente protegida piensa mejor, duerme mejor y se atreve más.
Con el tiempo, esos abrazos construyen autoestima real, no la que se grita, sino la que se siente. La niña aprende que merece respeto, que sus límites importan y que el amor no duele.
Estudios en desarrollo infantil muestran que niñas con figuras paternas presentes y afectivas suelen tener:
• Mayor seguridad emocional
• Mejor manejo de sus emociones
• Menos miedo al abandono
• Más claridad para poner límites
• Más confianza en sus decisiones y relaciones
Un papá no cría solo pagando cuentas. Cría cuando está. Cuando escucha. Cuando abraza.
Porque a veces, un abrazo de papá no cambia solo el momento… cambia la forma en la que una niña se ve a sí misma por el resto de su vida.
@raulgonzalezrd Dahian El Apechao, oriundo de Villa Altagracia, ha colaborado con Bad Bunny y varios artistas más, es músico de oído, no lee una partitura, es un talento natural.