Edith tenía 21 años. Fue a buscar trabajo a un edificio en CDMX y ya no salió con vida.
Su familia denunció su desaparición de inmediato. Por sus medios se movieron y obtuvieron y entregaron a las autoridades videos, localización del celular vía GPS y todo lo necesario para demostrar que fue en ese edificio su última ubicación. Aún así, esos hijos de su putísima madre ineptos no hicieron nada. Dejaron pasar las malditas 72 horas “de ley” para poder “actuar”, y aún así terminaron pidiéndole mordida a la familia de Edith para poder mover un dedo.
México está podrido en la sociedad y rebasado en la forma de actuar de la “autoridad”. Puta madre. Qué horrible ver todos los días estas escenas de una madre llorando por la desaparición o muerte de un hijo suyo.
Ni los cambios físicos, ni las arrugas en la voz. El verdadero paso del tiempo es ver cómo el Enano pasó de decir que las gotas no duelen, que la lluvia no lo moja y que ningún paraguas cuando llueve...a esperar que no llueva para salir a caminar por Galicia.
Teysera ❤️