"¿Dónde estará? ¿Está bien?"
Se preguntaba en silencio, mientras apretaba la carta entre sus dedos. Todo lo demás se sentía borroso, distante, como si el mundo hubiera perdido sus colores. Pero en su interior, sabía que no podía permitirse caer. No aún.
<—Leyó la carta una y otra vez, sin comprender del todo lo que estaba ante sus ojos. Sus manos, normalmente cálidas, ahora se sentían frías pero su expresión permanecía tranquila, casi como si no estuviera procesando el contenido.
No derramó una lágrima, ni siquiera se le quebró la voz. Solo había una extraña sensación de vacío.
Su primer pensamiento fue Marcella. No podía permitirse desmoronarse ahora, no cuando su hermana la necesitaba.
@Agus_tin0325 <—Negó con la cabeza mientras sonreía tímidamente
"Estoy bien, solo me deshacía de algunas cosas"
-Respondió amable tratando de cortar la conversación lo más rápido posible-
"En f-fin... Buenas noches, ya es tarde y mañana tenemos cosas que hacer"
@Agus_tin0325 <—Trató de ignorar a la persona que la llamaba pero era demasiado hacerlo en persona, no tiene el corazón para hacerlo
"¿Si?"
-Respondió con un tono bajo sin siquiera mirar a la persona-
<—Luego de un breve intercambio de mensajes supo que hacer, abrió la puerta y sin dudarlo recogió el presente solo para tirarlo a la basura a pesar de sentir cada vez mas culpa por sus acciones
<—No esperaba la visita de alguien por lo que abrió muy lentamente la puerta solo para saber quien es, se sorprendió al ver el peluche en el piso a la vez que la culpa la invadía-
-Dudó en si tomarlo o no, después de pocos minutos solo cerró la puerta dejandolo donde estaba-
☕<--- regreso más tarde con un pequeño peluche de gato y lo dejo en su puerta, la cual tocó y se fue casi corriendo
"Espero tan siquiera este no lo tires"
<—Abrió la puerta solo para encontrarse con los chocolates que su amigo le había dejado, no, no podía ser amigo de él, ya no-
"Perdón..."
-Murmuró antes de recogerlo y tirarlos en el bote de basura más cercano, no quería molestar más a Riri-