Me asusta horrible encariñarme con la gente, porque soy de emociones muy intensas, si te quiero, te quiero con mucha fuerza y si algo me duele, se siente como si quemara.
Yo no quiero pasar mi día esperando el mensaje de alguien, no quiero estar triste por no tener la atención que deseaba. Por eso estoy cuidando de mí mente, de mí cuerpo, aprendiendo a gustar de estar sola, para nunca más mendigar afecto.