No hay mayor triunfo para la derecha que observar cómo Bad Bunny (un producto absolutamente capitalista) se convierte en un icono de izquierda.
No es exageración: creen que la revolución se hace moviendo el culo en un evento hiperconsumista como el súper bowl, que mueve unos 2mil millones de dólares en apenas un día (entre comida, bebidas, apuestas, merchandising, entradas, etc.).
En el siglo XIX y la primera mitad del XX, la izquierda se componía de obreros y campesinos. A partir de la década de 1960, éstos fueron reemplazados paulatinamente por intelectuales y estudiantes. En los 2000, la izquierda se llenó de travestis, mujeres feas resentidas y solteronas, inmigrantes ilegales y dementes de todo pelaje. Ahora, Bad Bunny llega para darles el golpe final: ¡a consumir la revolución de la nada! ¡A mover el culo!
Suerte con eso.
Están totalmente acabados.
-El gobierno va a funcionar, hay que darle tiempo, pasa que antes habían muchos planes y la gente no trabajaba
+Y pero ahora AUMENTARON los planes sociales
-Ah, si bueno, sin palabras
La señora gorila se enteró en vivo que Milei aumentó a 6 MILLONES la cantidad de planes
Debo admitir que el mix de canciones de Tego Calderon, Daddy Yankee y Don Omar antes de cantar EoO (recientemente ganadora de un Grammy) me conmovió POR COMPLETO
“Quieren quitarme el río
Y también la playa
Quieren el barrio mío
Y que abuelita se vaya”.
Enorme, Ricky Martin prácticamente a capella en la Super Bowl.
Talento, presencia, voz y mensaje.
Piel de gallina.
Decir que no te gusta Bad Bunny es totalmente válido. Creer que eso te hace intelectualmente superior es puro ego. No es pensamiento crítico, es clasismo cultural. La cultura no es una jerarquía moral y quien necesita sentirse arriba por lo que consume, casi siempre es un pendejo
Cantar una canción protestando por la libertad de un país en el evento mas importante del país mas racista del mundo es más artístico que cantar afinado, te lo firmo
Chiquis no sé si lo sabían, pero la música q escuchan no les hace intelectuales, ni más interesantes. La música no se escucha para ser inteligente, sino para sentir, pertenecer, procesar emociones. Deberían revisar q complejos tienen q sienten necesidad de verse más intelectuales
Hoy Bad Bunny hizo lo que pocos. Usar su arte para protestar, para reivindicar y para celebrar la cultura latina en momentos políticamente complejisimos. No te tiene que gustar su música pero sí deberías estar orgulloso. SAN BENITO FOREVER
El medio tiempo de Bad Bunny no fue un show musical.
Fue una pieza de lectura cultural latinoamericana.
Y por eso muchos no la entendieron.
No hubo explicación, traducción ni concesión.
Los símbolos estaban ahí para quien supiera leerlos.
Eso ya es una toma de postura.
El niño separado y devuelto a sus padres no es una escena literal.
Es memoria colectiva.
Es el cuerpo migrante reducido a expediente bajo políticas recientes.
El niño dormido en la fiesta es una imagen profundamente latinoamericana:
comunidad, cuidado, tiempo no productivo.
Una crítica silenciosa a la lógica del éxito permanente.
El balón con “todos somos América” no es decoración.
Es una corrección histórica.
América no es un país: es un continente.
Todo esto ocurrió en el evento más visto del mundo, sin pancartas, sin discursos, sin pedir permiso.
Que mucha gente adulta diga “no entendí” no es un fracaso del show.
Es la prueba de que no todo mensaje está hecho para ser cómodo.
No fue el mejor medio tiempo para todos.
Fue uno de los más densos culturalmente.
Y eso, hoy, también es poder.
Si Cristina no podía no saber, según la justicia, Milei no podía no saber que Spagnuolo y Karina pedían el 3% y le robaban al presupuesto de Discapacidad
no hay peor argentino que el que tiene complejo de europeo y niega de su identidad. somos latinoamericanos. compartimos historias, cultura, idiomas y vivencias. lo peor que podemos hacer es caer en el fantasma de una fantasía eurocentrista.
Sube la nafta, el transporte, la luz, el gas, la carne, el azucar y los lacteos.
Pero subsidian los autos de alta gama. Aca no entiende el que no quiere.