Se muerde el labio en medio de una sonrisa. Sí, se encanta oírle decir aquellas cosas. Su corazón se acelera y sus mejillas se sonrojan como el primer día.
Sin pensarlo dos veces, se alza hacia sus labios, atrapándolos entre los propios en un apasionado beso.
Abrió la boca para llevarle la contraria, pero Kaku había dado de lleno en una de sus mayores inseguridades.
Miró su copa de vino, a la que apenas le quedaba un sorbo más…
No quería entrar en ese tema.
—Supongo que… porque te hace más cercano en la conversación.—se encogió de hombros mientras tomaba la copa para darle otro sorbo.— ¿tú con qué te sientes más cómodo?
-tomaría el cuederno en sus manos para después abrazar a su hija se siente feliz de que ella confíe tanto en el-
Gracias a ti hija... Por confiar en mi
Hizo una sonrisa que salió de sus labios tras un bufido.
—La peor resaca de la historia.— miró su copa con una mirada menos alegre y después a Kaku.— Disculpa, he amargado el momento… —Sacudió la cabeza y volvió a sacar una sonrisa.—Cuéntame más sobre tu época de bailarín…
Sonrió al imaginárselo y dio un sorbo a su copa.
—Oh… no, yo fui mucho más torpe.— Hace una mueca de falso dolor.—Robé una botella… pensando que era agua, era pequeña y llevaba días andando entre dos aldeas. —Suspiró al recordarlo.— Salí corriendo y cuando +
Se sirvió una copa con una media sonrisa al oírle. A veces, hablar y no meterse en su mente, es la mejor forma de conocer más a las personas.
— Retiro lo dicho, entonces.— Dejó con cuidad la botella sobre la mesa.— ¿cuando bebiste por primera vez? Si te puedo preguntar, claro.
Por fin se decidió por un vino tinto. Uno que tampoco tenía tan mala pinta.
—Oh, no sabía que no bebías… —Dijo mientras volvía con la botella y tras tomar una copa, se sentó a la mesa frente a Kaku. —Supongo que a mí me viene de familia… —Bromeó de nuevo.
Pone los ojos en blanco al oír a Kaku.
—Sí, me rindo—Levanta las manos al aire en un gesto de broma mientras se acerca a la puerta de la bodega.— Aunque visto el vino que tenéis aquí… vosotros os rendisteis hace mucho