Ahora bien, si el Cordero de Dios, que es santo, tiene necesidad de ser bautizado en el agua para cumplir con toda justicia, ¡cuánto mayor es, entonces, la necesidad que tenemos nosotros, siendo impuros, de ser bautizados, sí, en el agua! - 2 Nefi 31:5
Y aconteció que después que hube orado y me hube afanado con toda diligencia, me dijo el Señor: Por tu fe, te concederé conforme a tus deseos. - Enós 1:12
Quisiera que consideraseis el bendito y feliz estado de aquellos que guardan los mandamientos de Dios. Porque he aquí, ellos son bendecidos en todas las cosas, tanto temporales como espirituales. - Mosíah 2:41
Sí, y cuando no estéis clamando al Señor, dejad que rebosen vuestros corazones, entregados continuamente en oración a él por vuestro bienestar, así como por el bienestar de los que os rodean. - Alma 34:27
Los derechos del sacerdocio están inseparablemente unidos a los poderes del cielo, y estos no pueden ser gobernados ni manejados sino conforme a los principios de la rectitud. - DyC 121:36
Por tanto la redención viene en el Santo Mesías y por medio de él porque él es lleno de gracia y de verdad. He aquí él se ofrece a sí mismo en sacrificio por el pecado, para satisfacer los fines de la ley por todos los de corazón quebrantado y de espíritu contrito. - 2 Nefi 2:6-7
Así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y la segunda vez, sin pecado, aparecerá para salvar a los que le esperan. - Hebreos 9:28
Porque todos sois hijos de Dios por la fe en Cristo Jesús. Pues todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis revestidos. - Gálatas 3:26-27
Y ahora, después de los muchos testimonios que se han dado de él, este es el testimonio, el último de todos, que nosotros damos de él: ¡Que vive! Porque lo vimos, sí, a la diestra de Dios; y oímos la voz testificar que él es el Unigénito del Padre. - DyC 76:22-23
Pero ahora Cristo ha resucitado de entre los muertos y llegó a ser primicias de los que durmieron. Por cuanto la muerte entró por un hombre, también por un hombre la resurrección. Así como en Adán todos mueren, así también en Cristo todos serán vivificados. - 1 Corintios 15:20-22
Le dijo Jesús: Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí no morirá jamás. - Juan 11:25-26