Grandes pedófilos condenados por la justicia por sus perversiones, todos defendidos furibundamente por la derecha chilena, la misma que se escandaliza por un texto académico sobre pedofilia. Hipócritas.
No entiendo la lógica de suspender conciertos y reuniones masivas, pero no decir nada sobre el metro, transporte público, colegios y universidades ¿En aglomeraciones con fines lúdicos el virus se reproduce más, o qué?
Se imaginan si tuviéramos gente que nos representra en el poder?
Personas que nosotros eligiéramos para que nos defendieran,
nosotros les pagaríamos un buen sueldo, por supuesto.
Gente que tuviera oficinas para recibir nuestra opinión y la llevara arriba.
Sería lindo.