Abelardo refiriéndose como “régimen” a un gobierno de cuatro años, elegido democráticamente por primera vez en casi 100 años, es el colmo. Literalmente, este tipo habla para los imbéciles.
Bueno, y para cuando tenemos los precios de la ropa de Abelardo, a donde viaja su esposa, con quien come, en que tiendas compra, si se bañan o no se bañan, que mercado compran.
O eso solo era para Petro?
amigas qué locura que cepeda y petro hayan aceptado que perdimos las elecciones, yo que pensaba que las dictaduras de izquierda no permitían elecciones en democracia y duraban más de cuatro años
LOS “ERRORES” DE LA CAMPAÑA
En plena discusión sobre los resultados electorales y el escrutinio, el aparato mediático y algunos “analistas” critican los “errores” de la campaña, y se difunden interpretaciones malintencionadas sobre mi equipo de colaboradores, algunos de quienes ya están siendo amenazados.
Quien tenga que hacer reclamos por cómo se dirigió la campaña, bien puede dirigirlas a mí; único responsable de eventuales desaciertos.
Desde el comienzo lo dejé claro. No iba a transigir con la política fácil de tratos inescrupulosos, marketing de imagen y demagogia barata. Lo siento: para mí son importantes los votos, pero también cómo se consiguen.
Así que si se busca responsable, aquí estoy para asumir lo que se deba.
Pero, más allá de esos exámenes superficiales está la cuestión de fondo. Esta es una jugada muy oportuna, para intentar debilitar las justas alegaciones que hacemos en el escrutinio.
Con esto se pretende además minimizar nuestro resultado. Como si 12’700.000 colombianas y colombianos fueran una insignificante fracción del país.
Nada de eso. Somos una gran fuerza, consciente, organizada y movilizada. No un “error” de campaña.
Después de escuchar el discurso de Cepeda, me queda la tranquilidad de haber votado por convicción. Habló con respeto, llamó al diálogo y no recurrió a insultos ni a discursos de odio. Muchos lo juzgaron pensando que sería igual a Petro y terminamos perdiéndonos la oportunidad de conocer a un gran hombre. Qué lástima.
Nunca había visto tantas puteadas a James Rodríguez (y la selección) incluso de gente que no es afin al gobierno, es que lo de hoy fue completamente indefendible.
Despreciar a una jovencita que respira fútbol y que ama a todos los jugadores de la Selección con el alma es de una infamia que no soporto. James, revísate. Así no es.
Antonella Petro, eres grande. Ni una lágrima por esa gente desalmada. Te abrazo fuerte.