Las mujeres dicen “no tengo idea de qué estoy haciendo” y luego terminan la universidad, emprenden, aprenden a estar solas, viajan, sanan heridas y se reinventan una y otra vez.
“Pero yo no llegué, mi amor. Sé que te has ido para la heladería con tu ropa celeste a olvidar mi regreso con un helado triple de banano, el heladero te dirá qué ha pasado conmigo y tú dirás:
– La ciudad está triste, triste está la estación y ahí espero tu cariño, tu regreso”.