En diciembre de 2024, un líder pandillero en Puerto Príncipe, Haití, ordenó asesinar a más de 200 personas en seis días. La mayoría eran ancianos.
El motivo: su hijo de seis años enfermó y un sacerdote vudú le dijo que los "hombres lobo" del barrio, personas mayores eran los culpables. Para salvarlo, había que matarlos. El niño murió de todos modos. La masacre no se detuvo.
Meses después, sobrevivientes arriesgaron su vida cruzando una ciudad en guerra para contar lo que pasó. "Para que las historias de sus abuelos no terminaran en el mismo lugar que sus cuerpos: en el fondo del mar Caribe.”
Casi un año y medio después, nadie ha sido arrestado.
#Haití #PuertoPríncipe #BBCMundo