Ayer salí con una chica que me encantaba. La cena fue genial, hubo conexión y risas. Cuando llegó la cuenta ($45.000), me quedé mirando el ticket y ella ni siquiera hizo el gesto de buscar su cartera. Se quedó retocándose el maquillaje como si yo fuera su cajero automático. Pagué la cuenta entera, la acompañé a su casa y la bloqueé al llegar a la mía. No es por la plata, es por la falta de valores. Si en la primera cita ya asumes que mi dinero es tuyo, no me interesa construir nada contigo. La caballerosidad no es sinónimo de pagarle la vida a un extraño. ¿Hice bien o me pasé de frío?
CONFIRMO que hablar con alguien todos los días puede ser algo verdaderamente hermoso, pero va a llegar el día en el que ya no se hablen más y vas a sentir un vacío enorme
Pillé unos Nike todos chimba en la tienda de El Tesoro a COP$980.000, me meto a la página de Nike de EE. UU. y los compré en USD$101. Benditos sean los casilleros virtuales.