Luego de 3 días de audiencia, la Fiscalía termina pidiendo la pena máxima… pese a que:
• No presentó prueba documental válida.
• Ningún testigo dijo haber visto a Aquiles Álvarez retirarse el grillete.
• Su prueba pericial llegó contaminada, mal practicada y en abierta contradicción con normas procesales expresas.
Pero lo más escandaloso es otra cosa:
Nunca pudieron probar la conducta. Y sin conducta no hay delito. Es el primer presupuesto de toda imputación penal. Ni siquiera lograron acreditar ese punto elemental… y aun así piden condena.
Es el mismo libreto de Triple A:
Sin conducta. Sin prueba. Sin vergüenza.
¿EN SERIO RECIÉN AHORA?
Resulta que la Fiscalía, recién durante el alegato de clausura de la defensa de Aquiles Álvarez, parece advertir que construyó toda su acusación sobre un artículo que no estaba vigente a la fecha de los hechos que dice haber investigado.
Si eso es correcto, no estamos frente a un simple error: estamos ante un problema jurídico de enorme gravedad. El principio de legalidad exige aplicar la norma vigente al momento de los hechos, no una posterior.
Que una acusación llegue hasta la fase de alegatos finales con un defecto de esa magnitud sería, sencillamente, una vergüenza institucional. ¿Nadie revisó ese aspecto durante toda la investigación y el juicio?
De paso, la norma que aplican fue declarada INCONSTITUCIONAL!!!!!
Quién paga por todo el daño causado!!!!!!
@Primicias Que conveniente que esté bajando los combustibles , justo cuando nos acercamos a las elecciones truchas de este lelo @DanielNoboaOk@Presidencia_Ec y lo peor que estos @Primicias se unan a los discursos