@LATEJED0RA El cuerpo de Penélope se acurruca sobre él, y no tarda en rodearla con el brazo y dejar un beso sobre su cabeza, recuperando la calma. La mano libre busca dejar caricias sobre su brazo, despacio, y ríe un poco por lo bajo.
— Tendré que dejar de lado mis obligaciones.
Ha conseguido lo que parecía imposible. No tanto como arreglar su matrimonio, pero sí como para empezar a levantar Ítaca. Los campos están llenos de vida, los rebaños sanos y fuertes, y se ha organizado para repartir a su gente cada día algo de leche, miel, higos, »
@LATEJED0RA « moviéndose como sus fuerzas le permiten, se desliza a un lado para liberarla de su peso, y se tumba sobre el colchón aún con la respiración tomada.
— Recordarte que te deseo aún más, que cuando me fui.
@LATEJED0RA La ve, la siente retorcerse bajo su cuerpo como él, con temblor en cada músculo de la espalda, y las piernas, y aparta suavemente los mechones oscuros de su nuca y sus hombros, para dejar besos de lo que solo se puede llamar devoción, sobre su piel. Poco a poco, »
@LATEJED0RA « llegar al orgasmo con un gemido grave, incontrolable, que acaba siendo un gruñido que ahoga sobre su espalda. Puede notar en la baja espalda cómo el placer le azotará más de una vez, de vuelta, con cada latido del corazón.
— Penélope…
@LATEJED0RA « sentir cómo se tensa cada vez que se mueve entre sus piernas, y aunque el placer y la necesidad del cuerpo le piden alargarlo un poco más, necesita mucho más llegar con ella al límite, y acelera durante unos segundos de tortura insoportable que le rompen la voz y le hacen »
@LATEJED0RA « pierde. Adelanta un paso, el otro, y acaba cediendo a dejar caer el peso de su cuerpo sobre el de ella, ahora con la mejilla acariciando las sábanas. Los brazos se clavan en el colchón y el ritmo con el que se mueve entre sus piernas acelera, se vuelve intenso y »
@LATEJED0RA « costado, en su cadera, dejando el rastro correspondiente después de su ausencia, y se lo concede. Encajado entre sus piernas la penetra de un gruñido, y la sujeta contra él de los hombros para embestirla con ganas, una vez tras otra.
—— Ni una sola palabra… Y ya había »
@LATEJED0RA « nuevo a la cama, haciéndola inclinarse sobre el colchón con la diestra antes de volver a rozar su miembro entre los labios de su sexo.
—— ¿Eres mía, Penélope? ¿Hm?
@LATEJED0RA « cerca, perdiendo la noción de todo lo que no es el calor y la humedad que siente sobre su miembro; la presión y los impulsos del cuerpo que le arrancan los gemidos. Perdiendo la cabeza por como gime, solloza y jadea le besa uno de los pechos antes de bajarla y la guía de »
@LATEJED0RA « interponiéndose entre ellos. Está tan mojada que el roce le quita el aire, jadeando, y siente el ardor hasta en las piernas.
—— Qué quieres… ¿Me quieres dentro?
Pero antes de que responda ya se ha guiado por pura inercia y se ha introducido entre sus piernas, eso sí, »