Cuando dicen “estándares altos”, todo el mundo piensa en el dinero, y yo solo pienso en la lealtad, el respeto y la inteligencia emocional. El dinero no puede arreglar un carácter o un corazón podridos.
Ningún hombre es perfecto, pero el que se memoriza tus cosas favoritas, es cariñoso, te respeta, te dedica tiempo, tiene responsabilidad afectiva y te regala flores sin razón esta muy cerca de serlo.