Recibir halagos por tu apariencia física está bien. Pero cuando alguien te felicita por tu personalidad, tu mentalidad, tu risa, lo genuino que es tu corazón, eso es demasiado bonito y se siente diferente.
no tengo dudas de que una de las mejores sensaciones del mundo es no tener prisa, sin más, estar haciendo algo y simplemente no tener prisa, no tener nada inminente que hacer después y poder disfrutar de verdad de la tranquilidad de lo que estás haciendo