Diego amaba los alfajores. Incluso contó que, gracias a ver a un pibe comprando un Dieguito Maradona, halló la felicidad que buscaba en un día de depresión. Pasó de la locura por conseguirlos cuando no había un centavo... a tener uno con su nombre.
Manu Ginobili plantándose ante LeBron James allá por el 2008.
Con cada video que resurge del zurdo pienso lo mismo. Que afortunados fuimos de haberlo visto en el mayor escenario mundial. Uno de los mejores de la historia en su puesto en la NBA.