despues d ganarle a inglaterra en mi cabeza no entraba la posibilidad d q no sea nuestra m imagine festejando el gol, imagine ver a messi levantarla, m imagine los festejos imagine y soñe absolutamente todo
Este es, quizás, el vídeo más descarado de la Final de la Copa del Mundo. Todos vimos cómo Enzo Fernández casi mata a Pau Cubarsí, pero si te fijas, más abajo, un jugador de Argentina, Nicolás Tagliafico, ve la tremenda patada de su compañero y, sabiendo que la ha cagado, se le ocurre tirarse al suelo y fingir una lesión. Enzo recibe la tarjeta roja, pero Messi se acerca al árbitro señalando a su compañero argentino caído (a Tagliafico) diciendo que está lesionado. Afortunadamente no coló. Son delincuentes, no jugadores de fútbol.
El futbolero está en su casa, masticando bronca, llorando, tratando de retomar fuerzas para encarar uno de los lunes más duros de su vida. Acá están los que ven futbol cada cuatro años y mucho no entienden, a veces me gustaría ser uno de ellos.
Los celos sanos existen y son normales: sentir un pinchazo cuando alguien coquetea con tu pareja no te hace tóxico. Lo tóxico es cuando los celos se convierten en control: revisar teléfono, prohibir amistades, dudar sin motivo. Los celos sanos se hablan: "me sentí inseguro cuando pasó esto, ¿podemos charlar?". Y el otro responde con empatía y claridad. Si estás en una relación donde los celos son constantes y destructivos, es señal de inseguridad profunda (de uno o de ambos). El amor sano genera confianza, no paranoia. Trabaja en tu seguridad y elige a quien te dé paz, no ansiedad.