2.000 millones se gastó el gobernador del Atlántico en una réplica de la Casa Blanca para el gobierno ilegítimo. Sin embargo, ese mismo gobernador no ha sido capaz de terminar la construcción del mega tanque del barrio 7 de Abril, que tiene a más de 800.000 habitantes sin agua.
3 horas al día en un trancón para llegar a las empresas a trabajar 8 horas.
Y todavía hay una parranda de malparidos diciendo que el problema de Colombia es la pereza y el “exceso” de días festivos.
Coman muchísima mierda.
Joan Sebastian Guerrero no era un bandido, no era un delincuente. El Estado de los EEUU le dispararó en frente de su hija de 3 años. Joan Sebastian votó por de la Espriella, estaba en todo su derecho. Ví sus redes; lo hizo porque lo habían convencido de que el progresismo era basura mantenida. Hoy, su presidente electo no ha denunciado el asesinato de su votante porque de la Espriella es primero firme con Trump que con Colombia, su "otra" patria. En cambio, el alcalde migrante socialista de New York se pronunció y denunció los hechos. Las organizaciones de DDHH progresistas serán las encargadas de seguir denunciando los abusos policiales de la administración Trump. Que Joan descanse en paz, que haya justicia para su familia y que por supuesto continúen las organizaciones PROGRESISTAS como la American Civil Liberties Union o ACLU, luchando para que cesen las violaciones de Derechos Humanos del ICE sin importar la ideología política de las víctimas.
Y recuerden, ser de extrema derecha tercermundista no te salva del racismo imperialista. Lo siento.