Es absurdo que Iván Cepeda crea que puede imponer condiciones para reconocer el triunfo del presidente electo.
La legitimidad de la elección no depende de su aprobación.
Está completamente salido de sus casillas. Autoritario, mesiánico y antidemócrata.
Mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos. El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida. #ViajeApostólico
Escuchar a Petro en la ONU es como escuchar al tío borracho en una reunión familiar, repite incoherencias, no cierra las ideas, hace citas incoherentes.
De verdad una vergüenza tener ese presidente.
Aída, le respondo con el mismo respeto con el que siempre me he dirigido a usted.
Nunca he cuestionado su origen, su identidad ni las comunidades que representa. He cuestionado sus ideas y sus posiciones públicas, que es precisamente lo que ocurre en una democracia.
Convertir cualquier diferencia política en una acusación de racismo no fortalece el debate; lo empobrece.
Colombia necesita menos victimización y más discusión de propuestas. Los ciudadanos esperan que hablemos de seguridad, empleo, educación y oportunidades, no de agravios personales ni mentiras.
Mi invitación sigue siendo la misma: debatamos argumentos, contrastemos visiones de país y permitamos que sean los colombianos quienes decidan.
Mientras usted lanza acusaciones en redes, vuelve a dejar una silla vacía en un debate al que los colombianos esperaban verla asistir.
A mí Abelardo no me gusta por corroncho, pero de ahí a decir que una presidencia suya sería peor que una de Cepeda, es una estupidez muy grande.
De hecho, si cumple con lo que prometió, no sería un mal gobierno en absoluto.
Pero Cepeda ni por el putas.
En Medicina, a veces hay preguntas que no tienen respuesta, porque no siempre hay certezas. Y muchas veces no todo es justo, ni todo es lógico. Los médicos debemos convivir con esa realidad.