Hoy, Gisèle Pélicot -valiente y llena de dignidad-, habló por primera vez en el juicio. Como su deseo expreso es que el caso se difunda ampliamente y ser una voz para las mujeres víctimas de sumisión química, voy a traer aquí algunos apartes de su declaración:
Para que seamos una nación más solidaria y respetuosa la mejor inversión que se puede hacer es en educación desde la cuna a la tumba. La ética y el civismo deben atravesar todo programa académico.
Durante muchos años Netflix ha sacado muchas películas originales que merecen la pena y que son grandes joyitas.
Hoy os traigo las mejores películas originales que podéis encontrar en la plataforma a ver si os descubro alguna que no hayáis visto🧵🧵
Aunque no tengo obligación de responderle, pues usted carece de toda autoridad para interrogarme, le respondo para evitar suspicacias y porque valoro positivamente que ahora se interese por la autonomía y el futuro de la UNAL. Va documento adjunto.
Parece que no se les ocurre ni por un momento que los negros tenemos agencia para elegir a quién leer; para gestionar espacios con escritoras extranjeras; para desear, posar y consentir una foto con una persona a la que admiramos y hemos leído. Solo se les ocurre ser racistas.
La madurez emocional también se ve en elegir la paz sobre el drama y la distancia sobre la falta de respeto, perdonar a la gente en silencio, sanar y seguir adelante con tu vida.
🚨🚨🚨PAREN TODO🚨🚨🚨
¿Cómo así que Manuel Elkin Patarroyo recibe de la @UNALOficial un salario mensual de $49.385.476 por ser docente de la facultad de Medicina, pero este no da clases desde hace mas de 20 años?. Esto si es un puto descaro.
Comparto mi opinión sobre el análisis del impacto fiscal de la reforma a la salud publicado por @MinHacienda.
Primero hay que decir que el documento no es un aval fiscal. No cita, por ejemplo, la ley 819 del año 2003 que es la ley que establece la obligatoriedad del aval por parte del Ministerio de Hacienda. Es un documento preliminar basado en estimaciones muy recientes (y no sustentadas) del Ministerio de Salud y Protección Social.
No hay un anexo en el que se desglosen y expliquen los costos. No hay un sustento técnico para los números. El documento carece de información detallada. Resulta imposible saber, por ejemplo, cuántos equipos territoriales van a desplegarse cada año. El Ministerio de Salud ha dicho que el despliegue será gradual. Los números sugieren lo contrario. Sea lo que sea, no hay claridad al respecto.
Las cifras sobre el costo del nuevo sistema de información parecen subestimar las inversiones necesarias. Estas estimaciones deberían, además, estar revisadas y avaladas por el Departamento Nacional de Planeación o un grupo de expertos en el tema. No lo están.
El documento no estima los costos adicionales que resultarían, con muy alta probabilidad, del relajamiento de los incentivos para el control del gasto al desaparecer las funciones de gestión del riesgo financiero que hoy hacen las EPS. Este efecto puede ser sustancial.
El crecimiento estimado de la atencion en salud de mediana y alta complejidad es menor a 3% anual. Esta cifra no parece ser coherente con el envejecimiento de la población y con la presión tecnológica, esto es, con la llegada de nuevos medicamentos y tecnologías médicas mucho más costosas. El crecimiento histórico ha sido mucho máyor. El Ministerio de Hacienda se lava las manos al respecto y dice que corresponde al Ministerio de Salud justificar unas cifras poco creíbles.
El documento dice en todo caso que, con la introducción de la reforma, la salud quedaría desfinanciada. Durante los primeros dos años, el faltante sería de 3 billones anuales aproximadamente sin incluir las deudas que ya se tienen. Por lo tanto, resultaría obligatorio hacer recortes en otros sectores para que los efectos de la reforma a la salud sean coherentes con la planeación fiscal de mediano plazo del país. Por ahora no lo es.
Ya para terminar, anticipo un riesgo grande de desfinanciamiento de los medicamentos y procedimientos para la atención de pacientes crónicos. Habida cuenta del costo significativo de los centros de atención primaria, los equipos territoriales, la infraestructura pública y otros gastos adicionales, todo en un contexto de estrechez presupuestal, sería probable que estos nuevos gastos terminaran desplazando los gastos en tratamientos y medicamentos, afectando así el acceso y la calidad de los servicios de salud de Colombia.
Si el documento quería dar tranquilidad a los legisladores, terminó en mi opinión haciendo lo contrario.
¿Qué va a saber Omar Murillo de racismo estructural cuando hacía videos de burla hacia mujeres negras, que mal llamó humor? ¿Que va a saber de defender derechos raciales cuando perpetúa estereotipos violentos sobre personas negras y avala la creencia de vivir del victimismo? 🙄