Durante el rodaje de “regreso al futuro”(1985) los compañeros de Michael J. Fox le hicieron una broma, poniendo alcohol en el contenido de la botella que tenía que tomar en una de las escenas.
Esto es lo que pasó👇🏻😂
Y para acabar de completar, @avianca vénde la silla que previamente compré para mi bebé de 18 meses porque ya no es cómodo viajar con él encima mío. Dicen que no tiene dos años y que de malas!
No entiendo,¿Cuál es la necesidad de Avianca de sacarnos de la sala de espera en el aeropuerto de Montería? Para ponernos a esperar afuera del avión.Somos más de 5 mamás con nuestros bebés derritiéndonos del calor y el resto de pasajeros,ya llevamos más de media hora #Seanserios
𝐋𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐧𝐨 𝐯𝐚𝐥𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐚
Un hombre se levanta temprano porque, después de cuatro meses sin trabajo, por fin tiene una oportunidad laboral. Es lunes, su mujer lo encomienda a la Santísima Trinidad, 𝐬𝐞 𝐦𝐨𝐧𝐭𝐚 𝐞𝐧 𝐬𝐮 𝐯𝐢𝐞𝐣𝐚 𝐛𝐢𝐜𝐢𝐜𝐥𝐞𝐭𝐚 y se va a toda velocidad.
A la misma hora, otro hombre deambula por la calle con un largo tubo al hombro. En la zona lo reconocen como un consumidor habitual de cualquier vicio. Lo que sea.
Cuatro minutos después de las seis de la mañana, 𝐥𝐚 𝐦𝐚𝐥𝐚 𝐟𝐨𝐫𝐭𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐫𝐮𝐳𝐚 𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐨𝐬 𝐜𝐚𝐦𝐢𝐧𝐨𝐬. Sin pensarlo dos veces, el hombre del tubo lo agarra como bate de béisbol y cuando ve venir al ciclista lo derriba de un sólo golpe en la cabeza. El obrero no llegará a su cita de trabajo porque unos minutos después, fallecerá en plena vía pública. 𝐍𝐨 𝐥𝐨 𝐬𝐚𝐥𝐯𝐚𝐫𝐚́ 𝐧𝐢 𝐥𝐚 𝐒𝐚𝐧𝐭𝐢́𝐬𝐢𝐦𝐚 𝐓𝐫𝐢𝐧𝐢𝐝𝐚𝐝.
Nadie ha visto nada, excepto una cámara de seguridad que registra la crueldad del momento mientras graba cómo, con absoluta tranquilidad, el asesino alza la bici, la monta y huye a bordo de su botín, dejando atrás -herido de muerte- a su víctima. 𝐔𝐧𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐚 𝐜𝐚𝐦𝐛𝐢𝐨 𝐝𝐞 𝐮𝐧𝐚 𝐜𝐢𝐜𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐞𝐣𝐚.
La @PoliciaColombia inicia su trabajo. Rápidamente descubre que al sospechoso lo reconocen cerca a la escena del crimen. Lo identifican, saben cómo viste, le siguen el rastro, descubren que vendió la bicicleta (alguien la compró, esas manos también tienen sangre), que con el “producido” fue a comprar vicio, que volvió a consumir, que está cerca, 𝐪𝐮𝐞 ���𝐨 ��𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐚𝐥𝐥𝐢́, 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨 𝐯𝐢𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐩𝐨𝐫 𝐚𝐥𝐥𝐚́, que lo encontraron. Fue capturado doce horas después del brutal crimen.
Es una historia real. No he inventado media palabra. No tuve necesidad. Podría ser un crimen en cualquier país, porque la violencia ha llegado a todas las esquinas de este planeta. Pero debo decir que, tristemente, es en Colombia, en Villa del Rosario, al lado de Cúcuta.
Cerca de allí, en una modesta casa, los gritos llaman la atención. Una presurosa señora sale con el corazón roto, rogando a la Santísima Trinidad que nada sea cierto, que sea un error, una confusión, un mal sueño. Pero, 𝐫𝐞𝐬𝐮𝐥𝐭𝐚 𝐮𝐧𝐚 𝐩𝐞𝐬𝐚𝐝𝐢𝐥𝐥𝐚. 𝐀𝐜𝐚𝐛𝐚 𝐝𝐞 𝐜𝐨𝐧𝐟𝐢𝐫𝐦𝐚𝐫 𝐪𝐮𝐞 𝐞𝐬 𝐯𝐢𝐮𝐝𝐚 y su testimonio queda grabado en este video.
Óiganlo todo. Y cuéntele esta historia a todo el que pueda. Porque no debemos ignorar la violencia que nos acecha, o un día nos alcanzará. Porque necesitamos salir de esta anestesia, o asistiremos -de brazos cruzados- al completo derrumbe de nuestra sociedad. Porque 𝐚𝐥𝐠𝐨 𝐝𝐞𝐛𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫, 𝐨 𝐭𝐨𝐝𝐨 𝐬𝐞𝐠𝐮𝐢𝐫𝐚́ 𝐢𝐠𝐮𝐚𝐥. Algo debemos hacer. Carajo, ¡algo!
Y porque he leído que compartir las penas las hace más llevaderas. Y ella lo necesita.
Es solo que la vida no vale nada. Desde hace mucho, 𝐥𝐚 𝐯𝐢𝐝𝐚 𝐧𝐨 𝐯𝐚𝐥𝐞 𝐧𝐚𝐝𝐚. Y menos, por estos lados.
𝐉𝐚𝐢𝐦𝐞 𝐇𝐨𝐧𝐨𝐫𝐢𝐨 𝐆𝐨𝐧𝐳𝐚́𝐥𝐞𝐳