Me tiene cansada la obsesión de algunas personas por encontrarle el lado positivo a todo. No todo es aprendizaje, no todo deja una enseñanza. A veces las cosas son una mierda y punto.
Dejen a las infancias creer en la magia de la navidad, hay banda de más de 30 que cree que la intervención gringa es para ayudarnos y mejorar Latinoamérica.
La lectura, el cine y la escritura son el antídoto perfecto para sobrevivir a este mundo saturado de estímulos permanentes. Mientras lees un libro, ves una película o escribes, el tiempo se detiene, la vida para y la imaginación vuela. Son los vestigios de un mundo que agoniza.
No es posible que una persona en su sano juicio considere que Abelardo de La Espriella, un abogado de mafiosos, sea un candidato digno para gobernar a Colombia.
Quieran un poquito a su país, por favor.