Es emocionante ver un jugador de fútbol vestir y hablar como una persona NORMAL, sin delirios de rockstar, ni ropas llamativas. La sociedad aún tiene salvación.
Cada vez que aparece un reportaje sobre salud mental en los medios me acuerdo del meme de la pistola de agua disparando al sol.
La prensa escrita —más que ningún otro medio— lleva más de un siglo viviendo del miedo. No de alternar noticias duras con otras más livianas, ni de ocultar información, sino de algo más sutil. Más estructural. Se trata de cómo se cuentan las cosas.
Por ejemplo, Von der Leyen recomienda que la ciudadanía tenga en casa un pequeño kit de emergencia —unas mantas, algo de comida enlatada, una linterna, agua embotellada— por si se produce una gran nevada, una DANA, o incluso un conflicto armado. ¿Cuál es el titular a cuatro columnas de uno de los principales medios del país?: EUROPA SE PREPARA PARA LA GUERRA.
Algo similar ocurrió cuando, hace unos años, hablar de salud mental se convirtió —y uso el término con plena consciencia de su viscosidad— en moda. “Visibilizar la salud mental”, decían. “Abrir el debate”. Pero los contenidos eran un tiovivo de angustia: un catálogo rotativo de traumas, cifras, casos extremos y alertas. Y no por lo que eran, sino por cómo estaban contados. Por el tempo narrativo del pánico. Por esa manera específica que tienen los medios de convertir cada crisis en decorado, cada síntoma en narrativa-bomba. Como si los problemas de salud mental fuesen un fenómeno atmosférico. Como si hubiesen caído del cielo como un meteorito, sin agentes, sin responsabilidades, sin una estructura mediática que también —y sobre todo— los ha moldeado.
Cuando todo es alerta roja, nada lo es. El sistema colapsa por saturación. Hay tanto ruido que la señal se vuelve indistinguible. O peor aún: hay gente que ya no sabe que hay una señal. Gente que vive ahí. En el zumbido. En ese eterno presente lleno de sirenas.
El partidazo que se han marcado para que llegue Eric y se queje del árbitro. Jajajajajajajajajajajajajajajajajajajaja tienen la llorera instaurada en la derrota, son lamentables.
El nivel del arbitraje español es horrible. El de quejas de los clubes y el de las tertulias no es mucho mejor. Las declaraciones hoy de los árbitros son inoportunas y muy torpes. No están para sacar pecho así. La reacción del Madrid es exagerada y muy irresponsable. Un sainete.
APRENDER requiere practicar, hasta dominar, habilidades y competencias que todavía no sabes.
Es un proceso incómodo y doloroso que consume mucha atención y energía, e incluye cometer errores, mostrarte torpe y vulnerable.
Todos queremos mejorar, pero pocos deciden pagar su precio.
A veces la montaña de tareas abruma.
Pero recuerda: no tienes que escalarla de un salto.
Paso a paso. Prioriza. Respira. Avanza.
“No tienes que ver toda la escalera, simplemente sube el siguiente peldaño”
— Martin Luther King Jr.
Colchonero promedio después de desperdiciar una ventaja 2-0 en casa. Después de que el Cholo sentara al mejor del equipo. El miércoles contentos porque hicieron sufrir al RM y hoy porque hicieron el canelo y se dejaron la vida. (Y la dignidad). Que penita 😂
Solamente me sale levantarme y aplaudir a todos nuestros jugadores. Se han dejado literalmente la vida en el partido de hoy después del mazazo del miércoles y toda la carga física. Ni un pero se les puede poner esta noche.
Ah, coño. Pero de la mano de @LaLiga y de @Tebasjavier si el RMadrid denuncia que los árbitros son todos un golfos y que son malísimos. Me voy alegrar de cada cagada que perjudique a cualquier club, porque se merecen el arbitraje que está teniendo la competición.