Una de las mayores vergüenzas de la historia de los Mundiales.
FIFA insistía en que no había ningún procedimiento para recurrir una expulsión, lo cual es lógico. Estamos arbitrando TRES VECES la misma jugada. Primero, el árbitro no vio en directo que fuera entrada de roja. Le llaman desde el VAR al monitor y viéndola repetida lo expulsa. Y ahora una instancia ajena al partido decide quitársela.
Pero no se la quitan porque no sea roja, eh. No le están quitando la expulsión. Queda suspendida por un año. Es decir, no es una decisión deportiva porque la roja era roja. Es simplemente una decisión política y comercial. No es casualidad que sea el delantero estrella y máximo goleador de la selección de Estados Unidos, país anfitrión y cuyo presidente es amigo íntimo del presidente de la FIFA.
Lo mismo que pasó con Cristiano Ronaldo, al que le expulsaron tres partidos, pero casualmente le suspendieron por un año los dos últimos partidos. ¿Por qué? Porque si no no vendes las entradas de esos partidos de Portugal.
Y la misma entrada de Leo Messi en el partido inaugural de Argentina quedó sin castigo, mientras que esta de Balogun fue revisada, acabó en expulsión y ahora queda suspendida. No nos engañemos, si a Messi lo hubieran expulsado en el primer partido habría jugado el segundo.
Que quede claro que esto no es ni ser antiMessi, ni ser antiCristiano. Esto es ser antiFIFA, que nos está robando el fútbol. Ya no hay criterios deportivos para tomar decisiones, ya es pura política y dinero. Patético.
Esto del mercado español no lo entiendo.
Como el Betis (habitual en Europa), se vio obligado a vender a Jesús Rodríguez por 22 millones cuando tenía un valor de 30.
Pero, en cambio, un equipo de la liga sueca vende a un tío por 28 millones con un valor de 500k.
Que no digo que el jugador de la liga sueca sea malo, todo lo contrario.
¿Pero en qué momento un equipo de la liga tiene más poder en el mercado que el Betis, un equipo que lleva yendo a Europa varios años en ESPAÑA?