ยซ Y en medio de ese caos, los dolores de cabeza โesos "sueรฑos" que antes la invalidabanโ ahora eran como martillazos de mรกrmol contra su crรกneo.
ยซ la pequeรฑa Alenna lloraba, acurrucada en los rincones mรกs oscuros de su consciencia, gritando por la inmundicia que la cubrรญa. Por otro, la Depredadora rugรญa, exigiendo mรกs sangre, mรกs raรญces rompiendo huesos, mรกs justicia poรฉtica para un pasado que no podรญa borrarse. ยป