Foto d'avui, al carrer Lluís Companys, al centre de Lleida. barri de l' Escorxador. Supermercat regentat per un paquistanès que acaba d'obrir les portes:
- Està a 70 metres d'un Mercadona i d'establiment bonÀrea, per la qual cosa al paquistanès no hi entra NINGÚ a comprar.
- El paquistanès és el que es veu a la foto assegut al banc. Allí es passa tot el dia, amb una mà al mòbil i l' altra rascant-se els peus.
- El local NO té aire condicionat, només un ventilador, apagat.
- Com es veu a la foto a l' interior no hi ha pràcticament llum, un sol llum per tota la botiga.
- Al rètol hi posa que venen productes "españoles rumanos, latinos, paquistaníes y marroquíes"...
- Un establiment comercial que acaba d'obrir i es veu claríssim que no factura pràcticament res no es sotmet a cap inspecció de la @paerialleida, @Agencia_Tributa@treballcat@policia ? Si l'hagués obert jo ja m'haurien inspeccionat tots perquè es veu claríssim que fer de botiga de queviures NO és el seu negoci.
@paerialleida@CiutadansLleida@UndeLleida@TerresLleida_AC@BisLetja@Furo2Ponent@JoanTerre@RSenalle@Lleidaronya@riverolavic
Da pena ver en qué se está convirtiendo parte de Twitter apuestas.
Parece una carrera por publicar antes o llamar más la atención con editadas:
• Escaleras sin stake ni análisis del contexto del partido, con una captura de estadísticas como único argumento y que después quedan fuera del registro.
• Cuentas recomendándose entre sí descaradamente para intercambiar interacciones.
• Capturas de apuestas manipuladas.
• Cuotas altísimas a todas horas: los aciertos se celebran, pero los fallos no se contabilizan.
• Picks publicados cinco días antes como si adelantarse ya demostrara que hay valor. El valor hay que justificarlo: no basta con llegar primero, especialmente cuando todavía faltan por conocerse bajas, rotaciones o minutos esperados.
¿Y el análisis, la gestión del bankroll y la transparencia?
Lo preocupante es quién está al otro lado. Hay gente que empieza sin conocer los riesgos, que sigue apuestas por miedo a perderse un acierto o que ya tiene un problema con el juego. Lo que para una cuenta son interacciones, para otra persona puede tener consecuencias muy serias.
Publicar apuestas implica responsabilidad. No puede dar igual cómo se presentan ni qué resultados se ocultan.
Todos tenemos cosas que mejorar, yo incluido. Pero cometer un error y corregirlo no es lo mismo que engañar de forma premeditada.
Revisad qué cuentas seguís y dónde ponéis vuestro dinero. Si vais a pagar un VIP, comprobad que tenga un historial completo y verificable, con aciertos, fallos y stakes. Una captura de un premio no sustituye un registro.
Buenas y malas rachas puede tener cualquiera. Lo que debería mantenerse en ambas es la transparencia, el análisis y una gestión coherente, sin aumentar apuestas ni stakes para intentar recuperar.
Por suerte, sigue habiendo muchas cuentas que trabajan con criterio y honestidad. Merece la pena buscarlas y valorarlas por cómo trabajan, no solo por el último verde que hayan publicado.
A ver si se entiende la diferencia.
Cuando esto lo hace un trabajador de una empresa privada, a quien estafa es al dueño de la empresa.
Cuando esto lo hace un funcionario, a quienes nos estafa es a los que pagamos impuestos.
Trabajamos para que ellos no trabajen.
@Sopa_Art Pero que dices? Vas a defender a alguien que esta de compras cuando debería estar en su puesto de trabajo... TRABAJANDO? Así nos va en este país.
Curioso, ninguna mención ni foto de los que mataron al delfín, que fueron los invasores marroquís, solo pide 'investigar'.
En cambio, cuando son turistas blanquitos, foto y acusación directa.
Llavors m'esteu dient que pràcticament lo primer que van fer es separar a les nenes perquè les violaven, han emboscat al exèrcit, s'han carregat la cria d'un dofi, pero que quan arriben a la Rambla del Raval son uns joves vulnerables?
Aha, aha
En esta escena solo hay dos seres vivos con más de 90 de IQ, el delfín y el chico español que les dice que paren.
Qué puta barbaridad. Vaya manada de bestias salvajes incivilizables.
Matar una cría de delfín puede suponer hasta 2 años de prisión y multas de hasta 200.000 € (art. 334 del Código Penal).
Pero no a estos no les pasará nada, porque pueden hacer lo que les salga del alma.