Más de 20 años le midieron la argentinidad en sangre a un tipo que a sus 39 años, y habiéndolo ganado absolutamente todo, se cargó por enésima vez la ilusión de todo un pueblo en la espalda mientras su viejo se le moría a 8000 km. Lionel Messi, ídolo eterno argentino.
Soy más de las canciones vieja escuela, pero hay algo innegable: la gente se enciende cuando suena esta. Pasó en La Boca, en Lanús y en la Quema. Qué pedazo de hinchada.
Otro papelón de Boca. Otro papelón de la gestión Riquelme. Partido saca técnico en la primera fecha y en el tercer partido del ciclo. Es una rueda cíclica. Váyanse todos a la reconcha de su madre.
De los muchachos de atrás del arco no hay q esperar nada, porque son funcionales y juegan para su negocio, Boca les chupa un huevo.
Ahora, que el resto de la cancha no haya despedido al equipo con una lluvia de chiflidos y puteadas hasta en arameo es un síntoma claro de la época
Otro fracaso histórico. Otra eliminación pesada en La Bombonera, la quinta en menos de 15 meses. Boca perdió sin luchar y se fue dando pena de una Copa que se empezó a regalar en diciembre del año pasado cuando, insólitamente, el presidente decidió ratificar a ¡Úbeda! como técnico para buscar la tan ansiada séptima Libertadores.
La primera fase se pasa caminando y luego vemos, habrá pensado Riquelme, acompañado por el "sí, Román" de aquellos que lo rodean desde hace años. Por desgracia, no fue así. A excepción de la impensada racha triunfal que se inició en el 3-0 ante Lanús y caducó en Santiago del Estero, Boca tuvo dificultades para ganarle a casi todos los rivales.
El 0-1 de hoy dejó en evidencia a todos. A Riquelme, obviamente. Al DT, por su alarmante incapacidad. Y a este plantel sin alma ni jerarquía que volvió a decepcionar al hincha. Por errores propios, expulsiones absurdas y lesionados, Boca se jugó la clasificación con Giménez (un 9 de escasos recursos), Romero (uno de los tantos caprichos de Riquelme), Velasco (una buena idea que terminó siendo un pésimo negocio) y Zeballos, que nunca dejó de ser el Changuito y nadie lo extrañará cuando deje el club. Lógicamente, con Cavani en la platea, el símbolo de estos tres años de sequía.
Con Paredes visiblemente disminuido desde lo físico y con el Mundial en el horizonte, Boca jamás pudo arrinconar a la Católica. La pelota quemaba y el golazo de Montes fue el principio del fin para un equipo que carece de reacción ante la adversidad.
El "Boca contra Todos" no es tal. El foco debería estar puesto en buscar soluciones y devolverle la grandeza a una de las instituciones más importantes del mundo. Más allá de algunos éxitos pasajeros, Boca no es Boca desde hace muchos años, tanto con esta conducción como con las anteriores. De Alianza Lima a Católica no se aprendió nada y estas son las graves consecuencias.
Es clarito. A Boca hay que sacarlo. A Bareiro lo echaron por una pavada y sin consultar. La mano de ellos sigue, la nuestra anula. Una patada criminal se revisa. Pueden bajarla con la mano en el área que no pasa nada. Está todo cocinado, armadito. Club mancito.