“Es una vergüenza por parte del Presidente la forma de tratar a la gente que trabaja en ciencia”.
Adrián Paenza criticó el recorte presupuestario a la Ciencia y Tecnología en Argentina y sostuvo que la situación es de “precariedad”: “Pensé que esto no lo íbamos a vivir más”
Hoy en la Comisión de Ciencia y Tecnología del Senado recibiremos a investigadores, docentes y trabajadores del sistema científico-tecnológico.
Vamos a analizar el deterioro que atraviesa la ciencia argentina para proponer y consensuar una alternativa que recupere su rol como motor de desarrollo del país.
Seguí la transmisión a partir de las 16 horas: https://t.co/s8X7ytmJuv
Mañana es la paritaria del Estado nacional.
Desde diciembre de 2023 perdimos 40,4% de salario. En estos meses, a cada estatal le sacaron el equivalente a 18 sueldos actuales.
No llegamos ni al 15 y miles se endeudan y tienen 2 o 3 trabajos más para terminar el mes. La cosa no da para más.
Capaz que si devuelven la que se llevaron @madorni@FerCerimedo_ok y @KarinaMileiOk podemos empezar a recuperar algo de lo que perdimos los trabajadores.
Aumento salarial ya.
Ayer nos pusimos la camiseta y nos encontramos para gritar como un gol que la educación argentina está en lo más alto, porque cuando se trata de construir el futuro de nuestro país, somos parte del mismo equipo. Viva la Ciencia Argentina!
Sacan líneas de créditos hipotecarios en el Banco Nación y los toman ellos.
Sacan una ley de inocencia fiscal y se anotan ellos.
Quieren modificar la ley de tierras y se arman una inmobiliaria para vender a extranjeros.
Gobiernan para ellos.
Hoy casi 400 becarios y becarias posdoctorales del CONICET se quedan sin trabajo. Se suman a la lista de los 60 despedidos de CNEA y tantos otros de los organismos de Ciencia y Tecnología de todo el país. Ocho por día aproximadamente son los que se quedan sin trabajo desde que asumió Milei.
Me hace acordar a otra época oscura que vivió la ciencia hace no tantos años. En esa época me mudé a un país que no era el mío y traté de construir una vida lejos de los míos para poder seguir ejerciendo mi profesión y mantener una familia simultáneamente. Algo que hoy parece, a veces, imposible.
Algunas de las cosas que expresan en una de las cartas que están circulando es que quienes pierden esas becas no pierden solo un trabajo, pierden un proyecto de vida.
Así como así llega un gobierno que decide que lo haces no vale, y así como así, tenes que buscarte un nuevo proyecto. Y vos que pensabas que algo tenías para aportar porque parecía que, no importara el tiempo o el lugar, los aportes al conocimiento algo le servían a esta patria.
Hoy estoy de duelo porque muchas de las personas que trabajaron conmigo y a quienes les tengo un gran afecto se están yendo, o están cambiando de proyecto de vida dejando atrás años de formación, conocimiento, equipos y proyectos.
A quienes me leen y están pasando por esto les mando mi afecto, mi fuerzas, mi apoyo y quiero decirles una cosa: esto también va a pasar.
La cantidad de veces que nos han desarmado y nos hemos vueltos a armar, esta no va a ser la última. Y cuando volvamos, espero encontrarnos allí y volver a soñar.
Y una cosa más: la vamos a seguir peleando, hasta el final.
Nunca fue tan facil elegir un lado.
Macri
Veron
Cristiano Ronaldo
Inglaterra
Margaret Thatcher
Oasis
Peron
Maradona
Argentina
Messi
Los redondos
Chiqui Tapia
Compartimos este comunicado conjunto del que participamos. Porque la destrucción del sistema científico y tecnológico nos afecta a todos. https://t.co/kOXAQWDmUx
La última carta del Indio
Hay un ruido de platos vacíos en la Argentina.
Un sonido áspero.
Como ascensores cayendo dentro de hospitales apagados.
Como tizas partidas sobre pizarrones gastados en escuelas que ya no llegan a fin de mes.
Y mientras desde arriba venden épica financiera con sonrisa televisiva, abajo la realidad mastica gente.
Los jubilados cuentan monedas como si fueran balas sobrevivientes de una guerra perdida.
Les licuaron la vida despacito.
Primero los remedios.
Después la comida.
Después la dignidad de tener que elegir entre calefacción o un paquete de arroz.
Y todavía aparecen predicadores del ajuste diciendo que el sufrimiento “era necesario”.
Como si el hambre fuese una materia universitaria.
Como si ver ancianos revolviendo descuentos fuera parte del equilibrio fiscal.
Los laburantes tampoco llegan.
El sueldo dura menos que un semáforo en verde.
El consumo se desplomó porque ya no se compra: se sobrevive.
La heladera parece un teatro abandonado después del saqueo.
Y en las calles hay persianas bajas como párpados cansados.
Construcciones detenidas.
Fábricas respirando por tubos.
Comercios vacíos donde antes había ruido de monedas y olor a pan caliente.
La recesión avanza como hollín pegado detrás de las paredes.
Silenciosa.
Espesa.
Entrando en las casas mientras algunos influencers del mercado festejan numeritos como si la economía fuera un videojuego sin cadáveres.
También le metieron motosierra a la educación y a la salud.
Universidades asfixiadas.
Hospitales universitarios peleando por insumos básicos.
Docentes agotados enseñando entre ruinas presupuestarias y techos que lloran goteras.
Pero en la televisión hablan de libertad.
Siempre libertad.
Aunque millones estén cada vez más presos del miedo, de las deudas, de la angustia de perder el trabajo.
Y entonces aparece el gran truco del circo:
hacerte creer que la crueldad es valentía.
Que insultar es gobernar.
Que destruir es sincerarse.
Que el ajuste sobre los cuerpos cansados del pueblo es una especie de purificación divina.
Hay fanáticos aplaudiendo el incendio mientras el humo les entra por debajo de la puerta.
Gente defendiendo verdugos porque aprendieron a odiar más de lo que aprendieron a pensar.
Y lo más oscuro no es el personaje delirante que grita desde el escenario.
Lo verdaderamente oscuro es una sociedad agotada, partida, furiosa…
que empezó a normalizar que le rompan el alma a los más débiles mientras le llaman “cambio” al derrumbe.
La Argentina no se está quedando sin plata solamente.
Se está quedando sin alma.
Sin paciencia.
Sin futuro.
Y cuidado…
porque cuando un pueblo ya no siente el dolor del otro,
el monstruo deja de gobernar desde arriba.
Empieza a vivir adentro de todos.
INDIO
Hay que reconocer que para odiar al Estado y querer destruir al Estado disfrutan bastante de la petrolera del Estado, los aviones del Estado, los bancos del Estado y hasta de las orquestas y los mamelucos del Estado.