Lo de @ast_ganadera ya no es una propuesta de gestión: es la expresión más descarnada de un discurso agrofascista que pretende convertir al lobo en enemigo y la escopeta en política ambiental.
Pedir controles inmediatos y recurrentes, reclamar zonas «libres de lobos» y aceptar que puedan matar 10, 67 o 150 ejemplares demuestra que el número nunca fue el verdadero problema. El objetivo es otro: reducir la presencia del lobo hasta donde determinados intereses decidan que debe estar.
Eso no es conservación. No es gestión. Y tampoco es ciencia.
No hay que matar lobos para gestionar el territorio. Hay que gestionar los conflictos sin convertir una especie protegida en la diana permanente de quienes confunden sus intereses particulares con el interés general.
Frente a la prevención, quieren escopetas.
Frente a la evidencia científica, consignas.
Frente a la convivencia, exterminio selectivo.
Y cuando se reclama que determinadas montañas sean «libres de lobos», lo que realmente se está reclamando es decidir dónde una especie protegida tiene derecho a existir y dónde no.
Ese discurso no puede marcar la política ambiental de Asturias.
El lobo no sobra en Asturias. Lo que sobra es el discurso agrofascista que pretende convertir su eliminación en una supuesta solución.
¿67 son pocos? ¿Quieren 100? ¿200? ¿Cuántos tendrán que matar para reconocer que el problema nunca fue el número de lobos, sino su propia obsesión por matarlos?
Ni 67 ni 150: ningún lobo debe morir por satisfacer una política basada en el odio, la presión y la escopeta.
Hay decisiones políticas que pueden discutirse. Y hay decisiones que retratan perfectamente cuáles son las prioridades de quienes las toman.
El @GobAsturias anuncia que permitirá abatir hasta 67 lobos a partir de septiembre, dentro del II Plan de Gestión del Lobo.
¿Y a esto le llaman conservación?
Resulta difícil encontrar una contradicción mayor: un Gobierno que dice querer conservar al lobo y, al mismo tiempo, prepara su eliminación mediante aguardos, recechos y batidas.
Pero hay algo todavía más preocupante.
No es solamente una decisión de la @FSA_PSOE . Es una responsabilidad compartida por un Gobierno de coalición en el que también participa @IUgrupoJGPA . Y cuando una organización que históricamente ha defendido la protección de la naturaleza comparte responsabilidades de Gobierno con quienes impulsan estas medidas, el silencio deja de ser una postura neutral: se convierte en complicidad política.
No basta con ponerse la etiqueta de ecologista en unas ocasiones y mirar hacia otro lado cuando toca gobernar.
No basta con hablar de biodiversidad, emergencia climática o protección de los ecosistemas mientras se acepta que decenas de lobos sean convertidos en simples cifras de un cupo administrativo.
Porque 67 lobos no son 67 números.
Son individuos. Son grupos familiares. Son territorios. Son animales que cumplen una función ecológica en los ecosistemas naturales.
No estamos ante una medida que surja de la nada. El anterior programa asturiano de control fue anulado judicialmente: el TSJA declaró contrario a Derecho el programa 2025-2026 que contemplaba matar hasta 53 lobos.
Ahora la administración de @AdrianBarbon con el consejero mata lobos @Marcelotineo al frente, vuelve a la carga con un nuevo marco normativo y un cupo todavía mayor.
De 53 a 67.
Ese es el mensaje.
Cuando la Justicia pone límites, se cambia la norma. Cuando la conservación exige prudencia, se aumenta el cupo. Y cuando la ciencia debería estar por encima de los intereses políticos, se vuelve a recurrir al rifle.
Asturias merece mucho más que esto.
Merece una política de fauna basada en conocimiento científico, prevención, coexistencia y protección de los ecosistemas. No una política que presente la muerte de animales salvajes como si fuera una herramienta rutinaria de gestión.
Y a quienes gobiernan desde posiciones diferentes pero comparten esta responsabilidad les digo lo mismo:
No vale esconderse detrás de la disciplina de Gobierno. No vale mirar hacia otro lado. No vale decir que la competencia corresponde a otra consejería.
Si formas parte del Gobierno que autoriza la muerte de 67 lobos, tienes una responsabilidad política sobre esa decisión.
Y si no estás de acuerdo, tienes la obligación de demostrarlo.
Porque dentro de unos años nadie recordará las excusas, las reuniones ni los comunicados.
Recordaremos que en 2026, mientras Asturias presumía de naturaleza y biodiversidad, su Gobierno decidió que 67 lobos podían convertirse en víctimas de una política de gestión profundamente cuestionable.
No es conservación matar lobos para gestionar lobos.
La verdadera conservación empieza cuando dejamos de tratar a la fauna salvaje como un problema que hay que eliminar.
Asturias no necesita 67 lobos menos. Necesita una política ambiental mucho mejor.
El currículum letal del @GobAsturias no empieza en septiembre.
Lleva años acumulando batidas, controles y autorizaciones para matar lobos. En 2017, el Gobierno asturiano autorizó batidas con cazadores y la medida llegó incluso a ser investigada por la Fiscalía de Medio Ambiente por sus posibles implicaciones legales.
En el periodo 2017-2018, se realizaron 64 batidas en distintas zonas de Asturias y se abatieron 23 lobos legalmente: cuatro en aquellas batidas y otros mediante agentes del Medio Natural y autorizaciones en cacerías.
Después llegaron nuevos programas de control. El de 2019-2021 autorizaba inicialmente la extracción de 42 ejemplares, de los que finalmente fueron abatidos 24.
Y en la campaña 2025-2026, el Principado volvió a poner en marcha las batidas. Hasta febrero de 2026 ya se habían abatido 31 lobos de los 53 previstos, antes de que el programa fuera suspendido tras una sentencia del Tribunal Supremo.
Ahora, en septiembre de 2026, el Gobierno del Principado pretende volver a apretar el gatillo: 67 lobos más.
No es una decisión aislada. Es la continuación de una política que durante años ha convertido la muerte del lobo en una herramienta recurrente de gestión.
Cambian los planes, cambian las resoluciones y cambian los gobiernos.
Pero el gatillo sigue siendo el mismo.
Y ahora pretenden añadir 67 lobos más a ese currículum letal.
¿Hasta cuándo van a llamar «gestión» a matar?
El lobo no necesita otro programa de exterminio. NECESITA PROTECCIÓN.
Se les olvidó aumentar la compensación un 20% más si el daño se produce en fase de luna lena, nueva, menguante o creciente y otro 20% más si se produce en un mes que lleve en el nombre la letra A, E o la O.
- El banco te sangra a intereses
- El alquiler te lo sube un fondo buitre.
- La gasolina sube incluso cuando el petróleo baja.
- Una puta lata de conservas 2€.
- Una hamburguesa 18€
- Facturas de 300€ en el movil de la abuela.
Pero el que te roba es el Gobierno.
Ellos no.
Si 500 menores os parecen demasiado y muy cara su acogida, tengáis en cuenta que en España hay 7.300 grandes evasores, que deben cada uno como mínimo 600 mil euros a hacienda.
En política se elige dónde y en quiénes se pone el foco. A mí me joden más los segundos, la verdad.
Buruaga también impulsa la declaración de PSIR para un centro de datos, una infraestructura que necesita enormes cantidades de agua. El PP se desentiende de la realidad que vivimos en favor de los proyectos de sus amos y amigos.
El 65% de votos emitidos en Niebla (Huelva) fueron a PPVOxSALF. El 38% ni votó. Hoy despiden a la UME por su lucha contra el incendio. ¡Se olvidaron que votaron a quienes quisieron desmantelarla! En las próximas elecciones volver a votarlos!
Hay que ser muy ignorante para creer que, una empresa que no te paga las horas extra y te racanea hasta la media hora del bocadillo, si pagara menos impuestos te iba a subir el sueldo.
Muy ignorante.
¿Habéis visto lo bien que le va al pueblo marroquí con todo privatizado? Sin sanidad pública, sin educación pública, sin estupideces como el SMI digno...
Pues eso es lo que quiere la derecha en España para vosotros y vuestros hijos.
Para que una élite viva de lujo.
El marido de Esperanza Aguirre preside una hermandad religiosa.
Esa hermandad religiosa vacia los ancianos de su residencia.
Almeida la reclifica el edificio.
La hermandad se convierte en un hotel con habitaciones a 170 €.
Chin pun!