No hay que ser rico para regalar cosas que demuestren tu cariño hacia otros: una carta, una prenda, incluso un abrazo o tu tiempo son detalles que no tienen un valor monetario alto o ninguno, pero que demuestran que no importa si no tienes nada, siempre hay algo lindo que dar.
Si una persona no responde al instante, no necesariamente significa que no quiere hablar, todos tenemos responsabilidades y todos tenemos vida fuera del teléfono