Agradecida con mis padres (y sus parejas) por todo lo que me entregan siempre, pero mucho más, por regalarme 4 hermanos que me dan vida con solo recordar su existencia ❤
Así, en tantos otros aspectos de mi vida.
Fan de experimentar esos sucesos y reconocer a Dios en las personas que elije como mediadoras o instrumentos.
El verdadero desafío para ser hijos del Padre y construir un mundo de hermanos es aprender a amar a todos, incluso a los enemigos. Esto, en realidad, significa elegir no tener enemigos, no ver en el otro un obstáculo, sino un hermano a quien amar.
Fue un día de esos que se atraviesa a conciencia plena.
Lo viví como espectadora, observando cada suceso y movimiento, desde que me levanté. Con todos los matices.
Una locura alcanzar ese nivel.
Dios, sos increíble!