Hace dos días tuve dos experiencias particulares: primero, le cedí el paso al camión que llevaba a la selección nacional de futbol de Irán a su hotel.
Segundo, le cedí el paso a un camillero que llevaba un cuerpo a un elevador.
Never a dull moment around here.
Pensé hace tiempo que el IMSS me había callado el ‘cico con respecto a la 4T.
Nel. Misma pesadilla de la cual nacieron leyendas, salvo que hoy hay personas más amables. Algunas.
Pero no hay medicinas, o si las hay, por rencillas entre departamentos, pacientes oncológicos sufren.
Chingado… pedí mi latte descafeinado (perdónenme, afección cardiaca) y me parwce que me dieron café “deadevis”; mi matraca está galopando a lo pentrejo.
Pues tras una mini patada de la vida, ocurrió el evento que nos salvó de unos meses muy difíciles.
Por ahora la tranquilidad (condicionada) vuelve a casa.
Regreso por aquí para decir que me molestan sobremanera las palabras incompletas como “deli” o “peli”.
Puntos adicionales de desprecio cuando se utiliza “deli, deli”.