@ABDELAESPRIELLA@AbelardoPTE@jrestrp
Doctor Abelardo de la Espriella
PRESIDENTE DE COLOMBIA
Colombia
Respetado señor Presidente:
En mi calidad de ciudadano colombiano, huilense, y como consecuencia de la grave tragedia que enluta a Colombia por el terremoto del lunes, con el respeto que usted me merece propongo las siguientes ideas, para conseguir algún dinero adiconal, con lo cual se ayude a los colombianos dannificados. Hoy cuando se ha decretado la Emergencia Económica, el señor Presidente puede ordenar lo siguiente:
Que en su TOTALIDAD los funcionarios oficiales de todos los organismos nacionales, departamentales y municipales, lo mismo que los empleados de empresas particulares, y pensionados, DONEMOS un día de Salario, descontando de la nómina y transfiriéndolos a los fondos creados par reunir el dinero para enfrentar esta gran calamidad.
Los empresarios privados o independientes que tienen la obligación de pagar a la DIAN el IVA recaudado, un porcentaje de ese total de ventas por lo cual se está pagando el IVA, se le sume a ese pago, en un renglón adicional de los formularios de IVA, o en las plataformas electrónicas le liquide, para comprometer a ese empresario a pagar la contribución.
Grabar a las iglesias con una suma equix, para que también contribuyan con esta ayuda.
Obligar a los juegos de azar a hacer un aporte, no se cómo podría ser un porcentaje de lo que reportan a algún organismo oficial o cuando consignan en el banco.
(Auncuando ya muchos colombianos hemos hecho aportes en dinero o en especies, no importa que apoyemos a la causa de ayudar a tantos compatriotas afectados)
Atentamente,
@OPITABELARDISTA
Desde un rinconcito en mi Huila
Qué injusticia de esta macabra y torcida justicia colombiana. Es una MALNACIDA justicia. Nunca deberían haber llegado a estar alfrente de juzgamientos y fallos ni pequeños ni grandes. No deberían haber salido elegidos ni como jueces, y menos como magistrados. Son unos hijos de ppppttttha.
SOBRE EL PAISANO OPITA DARIO SILVA SILVA...Escrito de mi amigo y periodista VICENTE SILVA, GARZONEÑO:
Darío Silva Silva, de Tarqui, Huila, era un intelectual exquisito, autodidacta y universal. Estudió en el seminario María Inmaculada, de Garzón, donde renunció a ser sacerdote porque pudo más su pasión por la poesía y la literatura que el deseo familiar de tener un pastor católico. Ironías de Dios, porque no pudo ser pastor de la Iglesia romana, pero sí pastor evangélico o protestante, con iglesia y grey propias. Fue creador del grupo Los Papelípolas (por aquello del papel para escribir y La Pola, la cerveza de Bavaria, que avivaba la inspiración). Se cree que ese fue el movimiento artístico e intelectual más importante del Huila en el siglo XX. De él hicieron parte, además de Darío, personajes como Gustavo Andrade, Armando Cerón, Ángel Sierra Basto, Rubén Morales, Julián Polanía y Luis Ernesto Luna.
Ya en Bogotá Darío se dedicó al periodismo, teniendo como escuela primaria a Radio Garzón. En la capital trabajó en radioperiódicos y varios medios impresos, entre ellos, la revista Cromos en su época dorada. Volvió al Huila por unos meses para dirigir Radio Surcolombiana, creada por su amigo Guillermo Plazas Alcid, y regresó a Bogotá para trabajar en la campaña de Julio César Turbay Ayala, quien al ganar la Presidencia le adjudicó el Noticiero Noticolor, un espacio controvertido por su evidente parcialidad política y los corrosivos editoriales de Darío que siempre empezaba con la frase “Y ya para terminar por hoy”. Su fidelidad turbayista hizo que su noticiero empezara a llamársele Lambicolor, y con ese estigma salió del aire tan pronto llegó a la presidencia el conservador Belisario Betancur.
Ahí empezó su debacle profesional, económica, política y personal. Con ella llegaron la depresión, la disminución de los amigos, el aumento de los enemigos, las deudas y sus deseos de suicidio. Por esas cosas de Dios, apareció una mujer que lo ayudó a no caer y lo condujo hasta su conversión total que derivó en la creación, en 1987, de la Casa sobre la Roca, una de las iglesias protestantes más influyentes de Colombia, o como la describía el mismo Darío: “Una iglesia Cristiana Universal”. Desde ese entonces ya no se volvió a hablar del periodista calificado de lambón y parcializado, ni del hijo del ‘capitán Silva’, el eterno guardián del aeropuerto de Garzón; tampoco del opita hermano de Humberto, ese sí cura católico que, incluso, llegó a ser rector del santuario de Monserrate en Bogotá. Nadie más volvió a hablar de sus grandes cualidades y errores del pasado, sino en el pastor Darío Silva-Silva.
No fui su amigo cercano, pero las pocas veces que hablamos lo hicimos para intercambiar ideas sobre periodismo, Jorge Villamil y la fe. De él siempre admiré —como periodista— su enorme capacidad para improvisar al aire en radio y televisión —sin titubear—, y su gran talento para escribir cuartillas a toda velocidad, con dos dedos y en una ruidosa máquina Remington. Era tan virtuoso que después de verlo y escucharlo improvisar noticias al aire, como si las hubiera escrito el mejor redactor para que las leyera el más talentoso de los locutores de noticias, cualquiera que fuera amigo o enemigo, no podía dudar de su genialidad como comunicador. Y lo mismo sucedía a la hora de escribir, tecleando noticias o editoriales en pocos minutos, que luego, sin revisar ni corregir, sacaba de la Remington para que alguien las leyera o para que fueran directamente a la imprenta. Él tenía esa doble virtud —no muy abundante en el periodismo— de hablar con solvencia en radio y televisión, y de redactar con la propiedad y calidad de los mejores escritores.
“Y ya para terminar”, como diría este inolvidable paisano que tuvo todos los defectos, errores y virtudes de los humanos, que le granjearon amigos y admiradores, enemigos y detractores por cantidades, comparto un fragmento de una conferencia suya en un congreso de periodismo en Neiva, por allá hacia 1979. Se trata de un relato que aparece en su libro “Antinoticias”, en el que describe la Máquina del tiempo, la reliquia más valiosa que se exhibe en el Museo Hermitage, de la antigua Leningrado, hoy San Petersburgo, en Rusia, y en el que Darío compara de manera admirable este exótico mecanismo del siglo XVIII con los medios de comunicación. Es una breve cátedra de periodismo que vale la pena releer y replicar.
¡Adiós para siempre al gran Darío, el periodista, poeta, polemista y polémico y, sobre todo, al hombre de fe!
VSV
MI AMIGO OSCAR VEGA DURAN, cofundador de la emisora de Neiva HJDOBLEK, con Francisco Restrepo Arroyave, reconocido locutor de la radio y la TV Huilense (durante 20 años presentador del reinado departamental del Bambuco), le respondió así a Vicente:
Apreciado Vicente gracias por esa completa reseña de mi paisano Dario. Tarqueño ilustre, con verbo proverbial sobre cuanto tema se ofreciera sin importar la profundidad del mismo, ni el público al que se dirigía, de política internacional. De Historia, literatura universal etc , etc, admirable si porque como lo reseñas no terminó sus estudios de bachillerato pero era un erurito ante quien fuera. A tu completa reseña quisiera respetuosamente agregar su paso por Radio Sur de Pitalito y la vieja y recordada Radio Colosal AM. En cadenas Nacionales de radio RCN. Escribía todos los dias en el diario El Espacio: en la Revista Cromos, en Television: Noticiero RCN, AM-PM y NTC. Con mi familia nos unio amistad de toda la vida. En mi album familiar hay una foto de Dario jugando ajedrez con mi padre y yo un niño a su lado en nuestra casa de Tarqui. Mis primeros pinitos en TV ocurrieron baio su direccion en 3 esoeciales de futbol con LEO television en el Canal 1 de Inravision en 1979. Imborrable huella en las letras, la
comunicacion, y en el cada vez mas escaso milagro de encontar en nuestros tiempos un agradabilisimo e ilustrado personaje. Hasta Siempre Dario!!!!