Hay algo que nunca va a cambiar, pase lo que pase.
Pueden cambiar los entrenadores, los dueños, los jugadores, las generaciones… pero el sentimiento de llevar esta camiseta en el pecho es eterno.
Pero sí sabemos una cosa: mientras exista un solo Rossonero que crea, AC Milán nunca estará muerto.
Esta no es una página más.
Esta es una familia.
Y las familias se apoyan en los momentos buenos y se abrazan más fuerte en los difíciles.
Pervis Estupiñán sufrió una lesión que lo mantendría fuera de los terrenos de juego, malas noticias para el equipo de Rúben Amorim pues se une a la baja confirmada de Saelemaekers.
¿Cuántos de ustedes sienten que este año, por fin, estamos volviendo a conectar con lo que realmente somos?
Comenten. Necesito leerlos.
#OrgulloRossoneri#ForzaMilan#Rossoneri
Hoy quiero hablarles desde el corazón, no desde la tabla de posiciones.
Milan de Ruben Amorim aún está construyendo su identidad, pero ya se sienten cosas que hacía tiempo no se sentían.
El mismo que nos hizo llorar de emoción y de rabia, el mismo que nos enseñó que el verdadero orgullo no se mide solo en títulos, sino en la capacidad de seguir creyendo cuando todo parece cuesta arriba.
No porque sea fácil, sino porque es imposible dejar de serlo.