me impresiona la rapidez con la q paso de querer comerme el mundo de todas las formas posibles a querer pudrirme y descomponerme en una cama por el resto de la eternidad
Una pena que sea perjudicial para la piel y el pelo bañarse con agua muy caliente pero considero que hay vicios mucho peores. De algo hay que morir seguiré bañándome con una temperatura cercana a borrarme las huellas dactilares.
Mica Bergallo tenía una vida “normal” hasta la noche del accidente que lo cambió todo. Hoy, a 3 años, su hermano Thiago cuenta la historia en un nuevo episodio de Vivir Siendo. Busquen en YouTube PopgoldTV.