Fue tan hija de puta que se seco las lagrimas y se puso a sonreír, levantando la cabeza cada vez que perdía. Nadie la vencía. Una puta diosa siempre sonreía.
“2 líneas de 4, presionamos juntitos desde el minuto 1,
2 palmadas en el pecho y a por ello, vamos hostia,
basta ya de llorar,
2 palmadas en el pecho y a por ello,
1, 2, 3,
que somos la puta hostia."✨