Antes de que una agencia le pusiera un contrato delante a los quince años, antes de las pasarelas de Moschino y Dolce & Gabbana, antes de las campañas de Calvin Klein, Presley era solo eso: el hijo de Cindy.
Creció con una madre que era, literalmente, la cara más fotografiada del planeta, y con esa vida vinieron cosas que ningún adolescente debería cargar. A los diecinueve lo detuvieron por conducir bebido. Después vino el tratamiento. Y en 2024, en lugar de esconder lo que le pasaba, hizo algo poco habitual para alguien con su apellido: empezó una serie que llamó Mental Health Mondays, lunes de salud mental, donde hablaba abiertamente de su lucha, sin filtro, con la cara descubierta.
Su hermana Kaia lo resumió mejor que nadie hace unos meses, hablando de él: "mi hermano, que dice: voy a ser muy humano para todo el mundo". Y también dijo algo que ahora pesa distinto: que lo que él llevaba dentro "nivelaba a toda la familia". No era un problema de Presley. Era un peso que cargaban todos juntos, puertas adentro, mientras fuera la familia entera sonreía en las portadas.
Murió ayer en un centro de rehabilitación en Los Ángeles. No escondido. Intentando, otra vez, salir adelante. Tenía 27 años.
🇺🇸🙏That sound is from the jumpers trapped above the 91st floor with nowhere to go
Over 200 people jumped to escape 2,000° heat, smoke, and carnage
The firefighters on the ground knew instantly what they were hearing.
Not debris. People. Hope, falling.
#NeverForget@NatGeo
The costliest man on earth. Bud Light never recovered its market share. Nike has had a drop of 76%. You can terrorize people into silence but silence does not equal agreement. It just means you don’t hear the people roaring.
🚨 TREND! Padrão viraliza no Instagram com vídeo ao som de “Training Season (Live from the Royal Albert Hall)”.
O áudio já ultrapassou a marca de 281 mil Reels utilizados na rede social