Reflexión de la noche, credito a quien corresponda.
Imagen Ilustrativa.
Hace poco tiempo cuando estaba en el aeropuerto escuché por casualidad a una madre e hija que se
estaban despidiendo...
Cuando anunciaron la partida del vuelo ellas se abrazaron y la madre dijo:
- "Te amo y te deseo lo suficiente".
La hija respondió:
- "Madre, nuestra vida juntas ha sido más que suficiente. Tu amor es todo lo que he necesitado.
También te deseo lo suficiente". Ellas se saludaron con un beso y la hija partió.
La madre pasó muy cerca de donde yo estaba sentada y noté que ella necesitaba llorar.
Traté de no observarla para no invadir su privacidad, pero ella se dirigió hacia mí y me preguntó:
- "Alguna vez se ha despedido de alguien sabiendo que era para siempre?".
- Sí, lo he hecho - respondí.
Perdón por preguntar - contesté -, pero ¿por qué esta despedida es para siempre?
- Yo soy una mujer vieja y ella vive muy lejos de aquí. La realidad es que su próximo viaje será para mi
funeral, dijo.
- Cuando se despidió de ella escuché que le dijo "te deseo lo suficiente". ¿A qué se refiere?
Comenzó a sonreír.
Eso es un deseo que hemos transmitido de generación en generación. ..
Mis padres solían decirlo...
Ella hizo una pausa y miró hacia arriba como si tratara de recordarlo en detalle, luego sonrió aún más.
- Cuando decimos "Te deseo lo suficiente", deseamos que la otra persona tenga una vida llena de sólo lo suficientemente bueno para vivir.
Entonces, dirigiéndose hacia mí, ella compartió lo siguiente como si lo estuviera recitando de memoria:
"Te deseo que tengas suficiente sol para mantener tu espíritu brillante",
"Te deseo suficiente lluvia para que aprecies aún más el sol" ,
"Te deseo suficiente felicidad para que tu alma esté viva"
"Te deseo suficiente dolor para que las pequeñas alegrías de la vida parezcan más grandes"
"Te deseo que tengas suficientes ganancias que satisfagan tus necesidades"
"Te deseo suficientes pérdidas para que aprecies todo lo que posees."
"Te deseo suficientes bienvenidas para que logres soportar las despedidas".
Luego ella comenzó a llorar y se alejó.
Se dice que toma un minuto encontrar a una persona especial, una hora en apreciarla, un día para amarla, pero una vida para olvidarla.
Toma el tiempo necesario para vivir.
A todos los que están leyendo esta hermosa reflexión....
LES DESEO LO SUFICIENTE !!!
Una carta oficial del canciller alemán Adolf Hitler con fecha 21 de febrero de 1935, dirigida al General Maximiliano Hernández Martínez, al iniciar su segundo período en la Presidencia de la República de El Salvador.
La película #SoundOfFreedom está llena de mensajes subliminales que no pueden pasar desapercibidos. Uno de ellos es el rol de la familia tradicional en el heroísmo, confianza y liderazgo del hombre masculino. Hay 3 escenas particulares que quiero destacar:
1) Cuando Tim (protagonizado por Jim Caviezel) después de un largo día de trabajo estresante regresa a casa donde lo reciben su esposa y 6 hijos. Esto revela una gran realidad: No hay mayor felicidad y éxito de un hombre que construir un hogar en el que es recibido con amor por su familia, su refugio, su Iglesia doméstica.
2) Cuando Tim trata de evadir el ir en búsqueda de la niña perdida (una de las protagonistas), en ese momento el padre de la niña le pregunta: “Qué haría si la niña perdida fuera una de las suyas?”. Esa pregunta reta el corazón paternal del agente. Y es que la paternidad saca un heroísmo natural en los hombres varoniles quienes luchan por batallas nobles para salvar a los más vulnerables. Por eso atacan tanto la masculinidad hoy en día, porque no quieren hombres héroes, sino afeminados y débiles.
3) Por último, una escena clave: Detrás del heroísmo de Tim está una gran mujer. Cuando él, en un momento de confusión duda de su misión en ir a rescatar a la niña, su esposa, con amor y sabiduría le aconseja: “Renuncia a tu trabajo y ve a rescatarla”. ¡Esto es increíble! La mujer usualmente olvida el gran poder de influencia que tiene sobre su esposo. El genio femenino, la intuición y sabiduría de una mujer virtuosa es un don extraordinario para el hombre, especialmente para aquel que entiende que ella es su gran complemento y que fue diseñada por Dios para ser su ayuda idónea.
La familia, reflejo de la Santísima Trinidad, escuela de amor, siempre fue, es, y seguirá siendo el núcleo de la sociedad. Por eso buscan destruirla. Nos toca defender y restaurar esta valiosa institución ordenada por Dios.
@EVerastegui@reallycaviezel@SOFMovie2023
El dedo Grosero y su Historia.
Pocos saben que este gesto apareció durante la guerra de 116 años ( 1337-1453 ), entre franceses y británicos. Antes de la batalla de Crécy ( Crécy, norte de Francia, 26.08.1346 ), Felipe VI de Francia, ordenó a sus caballeros cortar el dedo medio de la mano de todos los ingleses que serían atrapados después de la victoria, para que nunca pudieran volver a usar el arco. Después de la batalla, los victoriosos ingleses triunfaron, mostraron al francés cautivo su dedo medio como símbolo de victoria. Así que no es lo que ustedes pensaban...
Por eso la importancia de leer e investigar, no hacer todo por copiar e igualarse sin saber realmente el significado.
De la red
Compartimos con mucho respeto y cariño
#lamagiaentuentorno
#soygaiacirce
¿MIEDO A LA VEJEZ DE TUS Padres? | Vale la Peña leerlo:
“Hay una ruptura en la historia de la familia, donde las edades se acumulan y se superponen y el orden natural no tiene sentido: es cuando el hijo se convierte en el padre de su padre”.
Es cuando el padre se hace mayor y comienza a trotar como si estuviera dentro de la niebla. Lento, lento, impreciso.
Es cuando uno de los padres que te tomó con fuerza de la mano cuando eras pequeño ya no quiere estar solo.
Es cuando el padre, una vez firme e insuperable, se debilita y toma aliento dos veces antes de levantarse de su lugar.
Es cuando el padre, que en otro tiempo había mandado y ordenado, hoy solo suspira, solo gime, y busca dónde está la puerta y la ventana - todo corredor ahora está lejos.
Es cuando uno de los padres antes dispuesto y trabajador fracasa en ponerse su propia ropa y no recuerda tomar sus medicamentos.
Y nosotros, como hijos, no haremos otra cosa sino aceptar que somos responsables de esa vida.
Aquella vida que nos engendró depende de nuestra vida para morir en paz.
Todo hijo es el padre de la muerte de su padre. Tal vez la vejez del padre y de la madre es curiosamente el último embarazo.
Nuestra última enseñanza. Una oportunidad para devolver los cuidados y el amor que nos han dado por décadas.
Y así como adaptamos nuestra casa para cuidar de nuestros bebés, bloqueando tomas de luz y poniendo corralitos, ahora vamos a cambiar la distribución de los muebles para nuestros padres.
La primera transformación ocurre en el cuarto de baño. Seremos los padres de nuestros padres los que ahora pondremos una barra en la regadera.
La barra es emblemática. La barra es simbólica. La barra es inaugurar el “destemplamiento de las aguas”.
Porque la ducha, simple y refrescante, ahora es una tempestad para los viejos pies de nuestros protectores.
No podemos dejarlos ningún momento.
La casa de quien cuida de sus padres tendrá abrazaderas por las paredes. Y nuestros brazos se extenderán en forma de barandillas.
Envejecer es caminar sosteniéndose de los objetos, envejecer es incluso subir escaleras sin escalones. Seremos extraños en nuestra propia casa. Observaremos cada detalle con miedo y desconocimiento, con duda y preocupación.
Seremos arquitectos, diseñadores, ingenieros frustrados. ¿Cómo no previmos que nuestros padres se enfermarían y necesitarían de nosotros?
Nos lamentaremos de los sofás, las estatuas y la escalera de caracol. Lamentaremos todos los obstáculos y la alfombra.
Feliz el hijo que es el padre de su padre antes de su muerte, y pobre del hijo que aparece sólo en el funeral y no se despide un poco cada día.
Mi amigo Joseph Klein acompañó a su padre hasta sus últimos minutos.
En el hospital, la enfermera hacía la maniobra para moverlo de la cama a la camilla, tratando de cambiar las sábanas cuando Joe gritó desde su asiento: Deja que te ayude. Reunió fuerzas y tomó por primera vez a su padre en su regazo. Colocó la cara de su padre contra su pecho.
Acomodó en sus hombros a su padre consumido por el cáncer: pequeño, arrugado, frágil, tembloroso. Se quedó abrazándolo por un buen tiempo, el tiempo equivalente a su infancia, el tiempo equivalente a su adolescencia, un buen tiempo, un tiempo interminable.
Meciendo a su padre de un lado al otro. Acariciando a su padre. Calmando él a su padre. Y decía en voz baja:
- ¡Estoy aquí, estoy aquí, papá! “Lo que un padre quiere oír al final de su vida es que su hijo está ahí”.
#Miedoaenvejecer#estoyaquipapa
Reloj de Flores, San Salvador, 1974.
Fue construido en 1971 para darles la bienvenida a todos los visitantes que entraban por la zona oriental de la capital. Su mecanismo fue importado desde Francia y costó 15 mil colones (unos 6 mil dólares, en aquella época).