Una mujer de raíces exclusivamente judías, que no tiene ni una sola gota de sangre mexicana corriendo por sus venas, ahora quiere venir a decirnos que alguien no puede ser presidente de México por tener doble nacionalidad.
Sheinbaum no tiene calidad moral para decidir quién puede ser candidato y quién no. Ella viene de una familia de comunistas de origen extranjero y ahí está sentada en la silla presidencial.