Jesús no usaba kipá.
Jesús no ostentaba una estrella de seis puntas.
Jesús no leía el Talmud ni observaba las tradiciones rabínicas.
Jesús no hablaba de un Israel étnico y nacional y de expulsar a gentiles de Judea.
Jesús desenmascaró a los rabinos.
Jesús desenmascaró a los sacerdotes.
Jesús condenó el gran Sanedrín.
Jesús maldijo a la nación judía y predijo su fin.
Sé como Jesús; no como sus enemigos.
Después de todo este tiempo debo reconocer y hacer un Mea Culpa:
Soy responsable por haber apoyado al judío de TEMU a llegar a presidente.
Afortunadamente ese pretendido "Imperio mileísta" de mil años no va a durar más de cuatro!
Todo está sobre la mesa y ya todos lo ven.
..."burro asado, burro frito, burro al horno, burro hervido, sopa de burro, guiso de burro, puchero de burro, empanada de burro, hamburguesa de burro, milanesa de burro, sándwich de burro"...
El gordo dan compartiendo al cura católico diciendo “argentina no será islamizada” y el presidente ahora mismo está en el muro de los lamentos, ya es guion de sitcom
No creía en Dios.
No hablaba hebreo.
Dos de sus tres hijos se quitaron la vida.
Consideraba a los judíos palestinos nativos una clase inferior a los judíos de ascendencia europea.
Estaba considerando entre Argentina y Palestina como el lugar para el establecimiento de su «Estado judío», pero optó por Palestina para engañar a más gente al vincular el nuevo estado de Israel con el antiguo pueblo israelita.
He aquí el padre del sionismo: Theodor Herzl. Hay más de 50 calles que llevan su nombre en el estado moderno de Israel, más que cualquier otra figura nacional.
Desde el principio hasta final, esto ha sido una gran farsa: este no es el Israel bíblico, esta no es la nación de los profetas y patriarcas de antaño, este no es el pueblo escogido de Dios ni la restauración de la Casa de David: ¡esa no es su estrella ni estandarte!
Son falsos judíos, con una tierra robada, que fingen ser los «elegidos» de un Dios en el que no creen y al que mucho menos sirven.