En definitiva, la respuesta del Banco Central al Senado permite establecer que los controles de la Superintendencia estuvieron activos, que las observaciones fueron comunicadas formalmente y que ueno adoptó medidas para cumplir con las exigencias regulatorias.
El propio organismo regulador detectó las diferencias mediante sus mecanismos de control y dejó constancia de las medidas adoptadas por la entidad dentro de los plazos legales.
Cualquier eventual responsabilidad vinculada con el sumario deberá determinarse mediante el procedimiento correspondiente y conforme a las garantías previstas por la normativa.