No puedo explicar con palabras la envidia que siento ahora mismo hacia este tío.
Es el palo más perfecto de la historia. Todos los hombres aspiramos a encontrar algo así en algún momento de nuestras vidas y la mayoría, lamentablemente, moriremos sin conocer esa sensación.
Defendemos mucho al que va arriba del paso, que no se pierda su sentido y que no puedes molestarte por ningún aspecto que respecta al espectáculo artístico, pero la realidad es que todo el mundo quiere una silla en Campana.
HILO:
Ha surgido un nuevo término, el ¨Kanicofrade¨. Esta semana se han abierto frentes dispares, peores que los de la propia borrasca. Y es que parece que Sevilla no necesite más que el propio sevillano para boicotearse, y curiosamente cada año se vuelve más impredecible.
Tengo curiosidad por saber en cuánto se reduciría el número de los cortejos si se hiciera una criba talibán de todos los que opinan de manera tan rancia de nuestra tradición.