Criar te cambia el cerebro. Desde que soy mamá, aveces se me olvidan las palabras. Me cuesta terminar frases... Y me pregunto si sigo siendo igual de lista. Pero no es que haya perdido algo. Es que ahora mi mente está ocupada: horarios, pendientes, llantos, alertas.
Todo a la vez.
No es una falla.
Es maternidad.
Tu cerebro no está roto.
Está ocupado criando.
Crecí en un mundo que se creyó a salvo de los monstruos porque tenía memoria, certezas y un código ético escrito en piedra.
Nos adormecieron, instilaron la duda, licuaron la piedra, perdimos la memoria y el monstruo ha resucitado.
No podremos decir que no nos avisaron.
@metro_madrid es una auténtica vergüenza que a plena hora punta los tiempos de espera sean de más de 5 minutos viniendo los trenes ABARROTADOS, y tengas que ir adivinando que ha desayunado el que tienes frente con frente. Tanto en línea 1 como en la 6…
Me niego a llamarle “energía masculina” a la capacidad que tenemos las mujeres de ser autosuficientes, fuertes y capaces de lograr todo lo que nos propongamos.
#8M2025