El presidente de Boca se quedó afuera en fase de grupos de la Libertadores y automáticamente su refuerzo estrella fue un traidor medio pelo que quiere jugar en River
Riquelme transformó a Boca en un equipito que no puede competir contra nadie. No estaríamos en mitad de tabla de la liga chilena. Nos redujo a la mínima expresión. Es gravísimo lo que le sucede a Boca