Bueno, ahora que ha pasado un tiempo prudencial y ya he superado el trauma (creo), os puedo contar la que lié yo sólo en casa la tercera semana de confinamiento.
La desescalada nos deja claras las prioridades en nuestro país: terrazas, turistas, ladrillo y toros. La educación, la infancia, la investigación y modernizar la economía, no son una prioridad. Fortaleciendo nuestra debilidad.