Picasso was 15 years old when he painted this.
It looks nothing like a Picasso, and the reason why is one of the most beautiful things he ever said...
It's called First Communion, made in 1896, and it was the first large canvas he ever completed. There are no strange angles here, no fractured faces, none of the wild reinvention his name now brings to mind. It is a stunning and technically flawless scene: a young girl kneeling at the altar in a white dress, about to take her first communion, the moment a child is meant to step toward adulthood.
The translucence of the girl's veil, the altar boy's surplice, the light falling from a source outside the frame, all of it revealing a command of paint startling for his age. He built the whole picture around whiteness, linking the white of Lola's dress to the white of the altar cloth and the candlelight, so the eye reads the whole scene as a passage from one life into another.
He was only 15, and he understood that...
It was shown at a major exhibition in Barcelona, where the local press marveled that a boy not yet old enough to shave had painted like a master of the academy.
At fifteen Picasso could already do this, the thing that thousands of trained artists spend their entire lives trying and failing to do. He had it as a boy. And he would spend the rest of his life trying to get back the one thing this perfect painting does not have: the freedom of a child, who paints without fear, without rules, and without yet knowing what is supposed to be impossible...
He said it himself: "It took me four years to paint like Raphael, but a lifetime to paint like a child."
Que el Gobierno haya desclasificado unos informes que confirman que conocía la invasión y que la permitió impunemente confirma, por si quedaba alguna duda, que su plan es entregar Ceuta, que les importa un rábano que se sepa y que van a por todas.
@elespanolcom Ayer Marlaska ya dejó caer lo de la «inseguridad subjetiva». Hoy subimos otro peldaño: «realidad estructural». Traducido al castellano: Esto es lo que hay; ahí os quedáis, ceutíes. Buscad la manera de sobrevivir al problema. Concluyo; buscaros la vida.
El 30 de julio Marlaska tenía en la valla 5 guardias civiles y 4 buceadores.
Son responsables máximos de la invasión. Estaban avisados. Y decidieron conscientemente no hacer NADA.
Estamos ante el episodio más grave de la democracia.
Me pregunto seriamente: cómo puede ser que ni en el apagón, ni en el accidente de Adamuz, ni en el salto a la frontera de Ceuta, no haya dimitido absolutamente nadie, al menos, por dar apariencia de que se asumen responsabilidades aunque solo sean políticas. Una funcionaria cesada —por avisar de lo que ocurría en Ceuta— y alguna cesión a la Generalitat con Rodalies, pero nada más. Entonces, ¿los cargos políticos para qué están, si nunca nadie va a asumir ningún tipo de error o culpa por ninguna tragedia o crisis?
El CNI avisó con antelación suficiente de la entrada masiva.
Marlaska miente. Vuelve a mentir como siempre.
Pedro Sánchez miente.
El Gobierno en pleno miente.
Sabían de la gravedad de la situación y no hicieron nada.
NADA.
Pero vamos a ver, a santo de qué iba yo a votar en España? Soy francesa, vivo y tributo en Francia, mi vida está aquí. Yo sigo la política española con vicio, pero soy una rareza, la inmensa mayoría de esos nietos desperdigados por el mundo no se interesa por lo que se cuece en el pais. Darnos una papeleta para decidirles el Gobierno a ustedes y marcharnos tan campantes a nuestros asuntos es una pequeña hijoputez revestida de virtud democrática. Y encima va con doblez.
Sánchez lo ha dicho claro: Ceuta es para Mohamed VI, los ceutíes que quieran quedarse en la ciudad van a tener que convivir con los invasores, y el que quiera otra cosa, que se coma un Trankimazin, porque van a llegar miles de invasores más.
La pregunta es qué hacemos ahora.
Hoy toca desahogo. Soy consciente de que será un grito silencioso que se perderá entre millones de tuits airados, impotentes. Sé que no logrará ningún efecto, nada cambiará porque nadie quiere que lo haga. Asumo que lo que ahora me rompe no se recompondrá con mil insultos ni menciones a las madres de incompetentes que deciden mi destino.
Pero no puedo más. Estoy agotada, hastiada, me sale el rencor por cada poro y la ira se esconde tras cada palabra.
Porque hoy hemos constatado lo que ya sabíamos: el Gobierno de Pedro Sánchez nos vendió a los invasores, permitió que 80.000 hombres en edad militar violaran nuestras fronteras y a nuestras mujeres. Colaboró con el enemigo para que una ciudad se hundiera entre heces y meados de los pobres niños marroquíes y debiera usar, por primera vez, sprays de pimienta para defenderse de esos mismos pobres niños.
Y todo porque al sátrapa aupado al poder por un proxeneta, Marruecos le descubrió sus secretos, esos que, con toda seguridad, dejarían a Tiberio a la altura de un tierno aprendiz. Sánchez es Fernando VII vendiendo a sus compatriotas a Napoleón, pero ahora el corso se ha convertido en un marroquí salido aficionado a los jóvenes. No somos carne de cañón para un genio militar, nos han entregado a un Jorge Javier con chilaba. Tampoco somos invadidos por un ejército ejemplar, ahora nos atacan seres que cagan en el mar y se arman con machetes mientras nuestros militares carecen de posibilidad de defensa. Y así no hay nación que sobreviva.
Ceuta es la España que nos espera a todos y, sin embargo, todavía la mitad de los españoles no se han dado cuenta, drogados de sectarismo, cegados por décadas de un pacifismo absurdo que destruye culturas y abre la puerta a bárbaros. Ellos serán los primeros en caer.
Y al tiempo, los ceutíes han demostrado todo el valor que creíamos enterrado bajo toneladas de adoctrinamiento, de feminismo tóxico, de feminización del hombre y victimización de la mujer. Se han rebelado y por eso las Alba Carrillo, las Santaolalla y las Afra las atacan, esas mujeres son la fuerza y el valor de los que las Frinés del poder carecen. Las odian porque les recuerdan que la dignidad existe.
Esas mujeres ceutíes son Manuela Malasaña y Agustina de Aragón, cada una de sus palabras rezuma el valor que a nosotros nos falta. Cada uno de sus gestos avergüenza a los que, con sus voluntades compradas, las insultan y denigran.
Y hoy también Pedro Sánchez, el presidente que debería defenderlas, les ha dicho que toca joderse, que se acostumbren a no salir solas a la calle, que sus hijas ya no serán libres, que su vida está acabada porque la existencia de los invasores tiene más importancia que la suya.
Pero aquí seguimos nosotros, mirando atónitos y clamando al cielo, protestando pero inanes, sumisos, acostumbrados al goteo diario de indecencia, aguantando y esperando a que un milagro con plazo fijo electoral mande al traidor al pozo más profundo.
Pedro Sánchez no tiene perdón, pero nosotros tampoco.
Ya te lo explica él porque igual tus ojos te engañan.
Lo que lees en los informes no dicen lo que dicen. Pedro te lo explica para que lo entiendas
ÉL es la víctima y todos van contra él.
@sanchezcastejon "Lo que se lee en los documentos desclasificados hoy es esto:"
Todos lo sabíais y nadie hizo nada...bueno, sí, alguien sí hizo algo: se fue 3 semanas de vacaciones a Lanzarote.
De gravedad extrema es que digas estas bobadas.
Nadie habla de meter tiros.
Entre 5 guardias civiles y 4 buceadores ante 20000 invasores como tenía el gobierno de España y pegar tiros hay muchiiiiiiisimas cosas que se podían hacer.
Incompetente y demagogo.
Poder votar en un país en el que no vives, conoces ni tributas, generando con tu decisión unas consecuencias políticas que no vas a sufrir en tus carnes y que sí afectarán a rumbo de toda una nación es tremendamente injusto, lo mires por donde lo mires.
No tiene sentido que una persona que no paga ni ha pagado impuestos en el país, no vive en él, no ha nacido en él y no tiene un vínculo tangible con él pueda decidir el destino de esos impuestos.
Y esto se tiene que repetir las veces que haga falta, beneficie a quien beneficie.