@RaffyCruz45@PatrickAbrazos Como comentaba, Holland encarna a un personaje menor, en la segunda mitad de la Odisea ya tiene 20 años, si Penelope se caso a los 15 y lo tuvo a los 16 y si todo el viaje tambien duró 20 años, ella tendría 36 años (recordar que antes los humanos se veían mayores)
🔴 #MegaInvestiga | Participaciones en cuentas públicas, lanzamiento de proyectos y reuniones en La Moneda. Esa era parte de la nutrida agenda que tenían miembros de una banda investigada por tráfico de migrantes que fue formalizada por Fiscalía.
Los dueños de Soprole admiten que le pagaron al expresidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, para que intercediera y les ayudara con un problema. Al exgobernante le han encontrado millonarias joyas y es cuestionado por tráfico de influencias https://t.co/0zAmKBnG4f
El rigor histórico en cine y videojuegos y por qué se aplica en una sola dirección.
Cada vez que un videojuego o una película recrea una época y alguien señala un anacronismo metido con calzador, salta la misma respuesta, que "es ficción, no un documental, el rigor histórico da igual". Porque esos mismos que despachan la fidelidad como manía de frikis y pedantes se vuelven historicistas en cuanto esa fidelidad sirve para colar una sensibilidad contemporánea en el pasado, y entonces el rigor que despreciaban se torna sagrado. Es algo que se ve continuamente en redes sociales y ahí está la trampa, el criterio que se aplica es político y no de rigor, y el rasero cambia según la dirección en que se desvíe la obra.
Un caso es el del videojuego 'Kingdom Come: Deliverance', ambientado con rigor obsesivo en la Bohemia rural de 1403. Su director defendió que en aquella comarca campesina no aparecieran personas negras porque allí no las había; y por decirlo, medios como 'Waypoint', filial de Vice, se negaron a reseñar el juego, tachándolo de blanqueamiento y a su autor de connivencia con la extrema derecha. Lo que preferían pasar por alto es que mezclaban dos preguntas distintas, si en la Europa medieval hubo algo de diversidad (la hubo, en grados) y si en un pueblo del interior de Bohemia en 1403 esa diversidad habría sido visible (la investigación dice que no). El juego, que incluía a alemanes, húngaros, judíos y cumanos, solo prescindió de lo que la documentación no respalda. Aquí, la fidelidad al pasado se castigó como si fuera un delito.
El segundo caso salta del videojuego al cine, y es más flagrante todavía porque ni siquiera se ampara en la ficción. La serie 'Queen Cleopatra' de Netflix, de 2023, se presenta como docudrama y retrata a la reina como una mujer negra. Ahora bien, Cleopatra pertenecía a la dinastía ptolemaica, de estirpe macedonia y griega, fundada por Ptolomeo, general de Alejandro, una casa que practicó el matrimonio entre hermanos durante generaciones para conservar el linaje, y cuyas monedas y estatuas la muestran con rasgos helenísticos, cosa que ningún egiptólogo discute. Cuando el propio Ministerio de Antigüedades egipcio lo recordó, subrayando que su objeción defendía la historia y nada tenía que ver con el racismo, la contestación fue acusar a los egipcios de racistas. Un formato que existe para sostener el rigor lo suspendió por completo, y a quien lo reclamó se lo señaló.
Para ver que el rasero es el mismo, basta invertirlo. En 'Assassin's Creed Shadows', ambientado en el Japón del siglo XVI, el público que en Bohemia gritaba "es solo ficción" se volvió riguroso de golpe para defender a Yasuke, el africano al servicio de Oda Nobunaga, por ser real y documentado. Que su condición de 'samurái' sea más que discutible dio igual. Cuando la fidelidad conserva una Europa homogénea hablamos de "borrado" fascista, pero cuando puede introducir una figura afín a la sensibilidad de hoy, el archivo se vuelve intocable.
No se entienda que este texto va contra la ficción que se declara contrafactual y juega con ello, como 'Los Bridgerton' o las adaptaciones de Hamlet y la Odisea de Broadway, donde el anacronismo forma parte del pacto con el espectador, eso es totalmente legítimo. Va contra las obras que se venden como fieles a la historia y la doblan solo en un sentido, y contra el discurso que premia o persigue esa fidelidad según convenga. La misma publicación que se negó a reseñar aquel juego por no tener personajes negros en un pueblo checo de 1403 jamás se negaría a cubrir un documental sobre una Cleopatra negra por no tener ninguno griego. Ese es el rasero.
Y es que, además, este afrocentrismo forzado, el que mete personajes negros donde no los hubo, además de falsear el pasado europeo sepulta la historia negra real, que es rica y apasionante y que casi nadie aborda. Se apropia de lo ajeno, lo llena de propaganda y deja en la sombra lo verdadero. Es una tendencia doblemente empobrecedora.
@claudiaace90307@horrorlosers Esta colección, tanto los libros grandes como los de bolsillo son geniales, sobretodo para quienes fuimos niños a fines de los 70s y a principios de los 80s.